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El presidente municipal de Cuernavaca tiene dos opciones: transparencia u opacidad. Hasta hoy no ha mostrado a los cuernavacences su credencial de elector, si vieja o reciente es, obtenida aquí o en la Ciudad de México; si allá votó en las elecciones anteriores a las de julio de 2015 cuando “acreditó” el requisito para su candidatura a alcalde de la capital morelense mediante la maniobra burda de un contrato de arrendamiento de una casa en la colonia Lomas de Cortés, propiedad del médico Roberto Yáñez Vázquez, padre de sus entonces compinches los hermanos Roberto y Julio Yáñez Moreno. De la misma manera, su apoderado de siempre y secretario técnico del Ayuntamiento citadino, el español naturalizado mexicano José Manuel Sanz, tampoco ha exhibido públicamente su pasaporte de México y el supuesto o real pasaporte estadounidense cuyo folio y fecha de expedición en cambio sí están publicados (522638159 y 24 de octubre de 2011). Cuauhtémoc Blanco dice que gobernador no quiere ser en 2018, repitiendo su discurso de que político no es sino sólo un ciudadano común, contradictorio pues mientras la gente del pueblo admite sus pretensiones los políticos las niegan. Y este es el punto. Lo sacarían de “la jugada” sometiéndolo a juicio político en el Congreso Estatal, pero ello no es un hecho. Trascendido la semana pasada un rumor en este sentido, en eso ha quedado, ambiguo, sin precisar la causal que en estos casos es el cometimiento de faltas graves a la Constitución. E igual la revocación de mandato que supuestamente le promoverán  “unos regidores”. Una embestida ante la cual reacciona lloriqueando. Anunciado su propósito de ir “a rajar” con la presidenta nacional del PRD, Alejandra Barrales, para culpar de los “ataques” de que es objeto al dirigente estatal del mismo partido, Rodrigo Gallooso, tal sería porque alguien lo ilustró: la ex líder de aeromozas es antagónica del gobernador Graco Ramírez y aliada del jefe de gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera; y como ambos pretenden la candidatura perredista a la Presidencia de la República, la semana de atrás Graco y los gobernadores de Tabasco, Michoacán y Quintana Roo le pusieron el cascabel al gato (o la felina), exigiendo piso parejo en la selección interna de candidatos del partido del sol azteca. Agarrado de un clavo ardiendo, Cuauhtémoc no dudó en buscar el apoyo del Movimiento Nacional por la Esperanza (MNE) que encabeza otro antigraquista, “El Señor de las Ligas” René Bejarano, así que sus integrantes amenazaron con movilizarse a favor del alcalde de Cuernavaca el 10 de diciembre próximo. Afiliados al MNE los ediles de Huitzilac, Antonio Cruz García; de Tetecala, Luz Dary Quevedo Maldonado; de Mazatepec, Jorge Toledo Bustamante; el ex presidente municipal de Yautepec, Agustín Alonso Mendoza, así como los ex diputados locales Pedro Delgado Salgado y Guillermo López Ruvalcaba, a su cónclave del pasado fin de semana asistió el rector de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, Alejandro Vera Jiménez… y Blanco, llevado de la mano por el íbero Sanz. Que siendo de extracción perredista los componentes del MNE pero que la propia agrupación es ciento por ciento lopezobradorista y por lo tanto se encaminan al partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) para ser candidatos a cargos diversos en las elecciones del 18, esto es algo que quizá no le aclararon a Cuauhtémoc. Sin embargo, obvio el respaldo que de entrada logra el efecto mediático por la fama del ex futbolista profesional, ¿qué tal si en la cosa política en donde todo puede suceder el “Cuau” resulta candidato de Morena a gobernador? Huérfano de partido desde que los Yáñez, dueños del PSD, sacaron a la luz pública el contrato de siete millones para que fuera su candidato a la presidencia municipal de Cuernavaca, en 2018 Cuauhtémoc podría estar al servicio del mejor postor. Y si postulado fuese por Morena, con el “espaldarazo” de Andrés Manuel López Obrador  de que puede ganar, puede ganar. Una especulación, sí, pero también una posibilidad. Mientras tanto, además de la opacidad con la que se ha conducido, su incapacidad manifiesta para resolver los problemas más elementales de Cuernavaca (basura, baches, agua potable, alumbrado público…) en la síntesis que hizo el grupo de rock Molotov al cual el Ayuntamiento suspendió su actuación de este sábado: “Cuauhtémoc Blanco parece que gobierna con las patas”. Esto porque Gobernación y Protección  Civil tuvieron toda la semana para verificar permiso para el concierto y condiciones de seguridad, pero fue hasta la noche del show cuando lo cancelaron… ME LEEN MAÑANA.

Por: José Manuel Pérez Durán / [email protected]