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Póngalos el lector en este orden de posibilidades: Alejandro Mojica Toledo, José Luis Urióstegui Salgado y Gerardo Becerra Chávez. Son la terna de la cual saldrá el candidato de Morena a la presidencia municipal de Cuernavaca. Imputado Becerra del delito de fraude a una pobre señora con la venta de una casa, es facultad del comité nacional añadir otro (u otra) a la terna para hacerla cuarteto en los casos de encuestas, como será el de la capital de Morelos. Tal es uno de los resultados de la sesión del Consejo Político Estatal realizado el viernes que, con el disfraz de “coordinadores” para no violentar los tiempos lectorales, designó a los candidatos a alcaldes, diputados locales y federales así como senadores, uno de estos últimos, el empresario automotriz Raúl Iragorri Montoya y una mujer que por razones de género ya es casi senadora…   GOBERNADOR electo habrá dentro de un año. Mientras tanto, las ratificaciones de sendos aspirantes a la gubernatura, el priista Matías Nazario Morales y el panista Javier Bolaños Aguilar. Escenarios, los segundos informes de ambos como diputados federales, previsto el de Bolaños para esta tarde en el local del Club de Leones y rendido el de Nazario la mañana del sábado en el viejo Ayuntamiento. “Raro”, se podría decir del evento de Matías por la asistencia de alcaldes no sólo priistas, también del PRD y de otros partidos, si no fuera por las obras en veintidós municipios con recursos federales gestionados por el legislador informante. Acaso “bendecido” su informe desde la acera de enfrente por el obispo Ramón Castro Castro, ello sería en correspondencia por los 75 millones de pesos que Matías consiguió para la restauración de la Catedral. Fondos federales por casi 600 millones de pesos son los que ha atraído Nazario en dos años para obras en beneficio de 400 mil morelenses, equivalentes a la cuarta parte de la población de nuestra entidad, puesta así la cifra porque si todos los diputados federales y los senadores por Morelos atrajeran recursos otra fuera la suerte de esta parte de México en materia de agua potable, drenaje, asfaltado de calles, techumbres en escuelas y más, mucho más… CADA año por estas fechas se desquicia el tráfico vehicular en el norte de la ciudad, cerrada la avenida Zapata a partir de La Pradera por la feria de Tlaltenango. Pero este año la situación raya en la locura, de por sí proscrita la circulación de automotores en la calle Guerrero, cerrada Rayón por las obras que ahí son ejecutadas, prohibido el tránsito de camiones de carga en el Paso Exprés a causa de las obras luego del socavón y anunciado el sábado por el director provisional de la Policía Vial de Cuernavaca, José Trinidad González, que camiones cargueros tienen prohibido transitar en todas las calles de Cuernavaca. Entonces, ¿que vuelen para que no sean “mordidos” por los hombres de “Trini”?.. EN AÑOS recientes la venta de bebidas alcohólicas en la feria de Tlaltenango se pudo reducir a las “micheladas”. Puede que sí, pero, ¿cómo celebrábamos los de Cuernavaca esta que al ser una de las festividades católicas más antiguas de México en este septiembre está cumpliendo la friolera de 296 años? La tradición era caminar de madrugada hacia el festejo, chavos y chavas, papás y mamás en los sesenta, los setenta, los ochenta. La caminata iniciaba por ahí de las dos, del centro a Tlaltenango subiendo en grupos por Morelos y Zapata. Llegabas, te subías a los juegos mecánicos, “ligabas” novia nueva o te citabas con la que ya tenías, combatías el frío calentándote con el faje en lo oscurito o saboreando un atole champurrado, desayunabas más temprano que de costumbre tamales verdes, rojos y de dulce, a poco de que amaneciera dabas “Las Mañanitas” a la Virgen y te metías a misa. En los albores de la década sesentera un camión de la línea Ometochtli al que se le “chorrearon” los frenos se precipitó sobre la cuesta de la avenida Emiliano Zapata. Venía de Tepoztlán rumbo a su terminal que estaba en la calle Leandro Valle, cerca de la esquina de Matamoros que refería la estatua de los Niños Héroes. Pero no llegó. El autobús sólo detuvo su loca carrera banqueteando, recargándose en un taller mecánico que estaba una cuadra abajo de la esquina de Obregón y Ávila Camacho. Murieron todos los pasajeros… UNA de dos: o la diputada Beatriz Vicera Alatriste les sabe algo a sus compañeros y compañeras o simplemente su ignorancia es supina. En la primera sesión del último año de la actual Legislatura dijo que las pugnas de contenido “lascivo” afectan al trabajo legislativo. (O sea, “lascivo” de la   inclinación desmesurada a los placeres sexuales)… ME LEEN MAÑANA.

Por José Manuel Pérez Durán

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