Si en este país se respeta la ley, Cuauhtémoc Blanco no será candidato de Morena a gobernador de Morelos: de sobra es sabido que no cumple el requisito de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, de que debe haber residido en la entidad que pretende gobernar los cinco años anteriores al día de la elección. Pero en el remoto caso de que se pitorreara de la Carta Magna porque ningún partido lo impugnara, la contienda por la gubernatura sería entre el propio ex futbolista de Tepito y los candidatos del PRD-PSD, Rodrigo Gayosso Cepeda, y del PRI, Jorge Meade Ocaranza. Solos, a los abanderados del Panal y el Verde, que en el plano estatal rompieron lanzas de alianza con el partido tricolor, no les alcanzará, e inclusive yendo acompañado de Movimiento Ciudadano se evidencia electoralmente débil el abanderado del PAN, Víctor Manuel Caballero Solano. Cómodo, eso sí, para el proyecto del joven Gayosso y a modo de la imposición de miembros de la “Sagrada Familia” en los primeros lugares de en las fórmulas de integrantes de ayuntamientos y la lista de diputados plurinominales, entre éstos muy probablemente Juan Pablo Adame, hijo del ex gobernador Marco Antonio. De otra cosa estaríamos hablando si en Morelos se hubiera replicado la coalición PAN-PRD y el candidato a la primera magistratura estatal fuera Javier Bolaños Aguilar, quien optó por la postulación de Acción Nacional para la alcaldía de Cuernavaca donde en 2015 ganó de calle la elección de diputado federal por el primer distrito. La nominación del ex rector de la UAEM, Alejandro Vera Jiménez, por el Partido Humanista, no pasará de una ocurrencia que sin embargo le servirá para el currículum y blindarse contra la persecución política de que se dice víctima. Pero a final de cuentas, ¿cuál de los supuestos candidatos punteros trae el suficiente dinero para la campaña? No ciertamente Meade, y tampoco la lana y el poder están en la situación aberrante de Cuauhtémoc. ¿Cuántos millones de pesos cuesta una campaña para gobernador? ¿Cincuenta, setenta, cien? Chi lo sá. Mientras tanto, las palabras que siendo gratis suelen exhibir limitaciones. Le sucedió a Jorge Meade en su primera entrevista de banqueta como precandidato a la gubernatura. Jóvenes los reporteros que lo cuestionaron, lo vieron ruco pero salió del paso blandiendo el argumento sobado de la experiencia. Nada que no puedan arreglar el bótox o una buena cirugiada facial, no así cuando le preguntaron si como gobernador meterá a la cárcel a (ex) funcionarios públicos de entonces. Contestando que “no se colgará de promesas”, la referencia obvia fue a la “amenaza que en este sentido ha hecho “El Cuau” en entrevistas con medios nacionales… CARISMÁTICA, culta, impoluta, Beatriz Vicera Alatriste arrasará la elección donde Rodrigo Gayosso la ponga, de diputada federal, senadora o hasta sustituyéndolo en la candidatura de gobernador. Leal (quien lo dude que le pregunte a Marisela Sánchez), sincera y por lo tanto enemiga acérrima de la mentira, la también presidenta de la Mesa Directiva del Congreso Estatal jura y perjura que no hay deudas con trabajador alguno del Poder Legislativo; que como en las peleas de gallos, todos están pagados y conformes. Transparente acrisolada, omite el nombre de Francisco Moreno Merino cuando le tocan el tema de una auditoría especial al manejo financiero que llevó a la ruina económica a la actual Legislatura, justificando que se trata de una decisión que no han dado los treinta diputados. A menos que opine lo contrario el amiguísimo de Gayosso, Jaime Álvarez Cisneros, ¡qué candidataza!.. EN Morena todo puede pasar, eventualmente, que Gerardo Becerra sea bajado de la precandidatura a la presidencia municipal de Cuernavaca por Miguel Lucia Espejo, quien como era previsible ya suplió a Rabindranath Salazar Solorio en el escaño senatorial. O que, así como se abrió en la candidatura a la alcaldía citadina y prefirió la de diputado federal, Alejandro Mojica Toledo se vuelva a rajar... LOS dos lo intentaron por Morena pero no cuajaron. José Luis Urióstegui Salgado y Armando Hadad tampoco lograrán su propósito de ser el siguiente presidente municipal de la capital, y junto con Luis Antonio Flores solo quedarán en la historia como de los primeros candidatos independientes al gobierno de Cuernavaca. Ítem: ni declinando Hadad y Flores a favor de Urióstegui éste lo conseguirá… ME LEEN DESPUES.

Por: José Manuel Pérez Durán / [email protected]

TAGS EN ESTA NOTA:



Loading...