Para la gente del pueblo-pueblo, las propuestas de los candidatos a gobernador de Morelos son un verdadero misterio; si las tienen, las desconoce. El ciudadano común no sabe bien a bien qué están proponiendo los aspirantes en sus campañas, ignora si los seis hombres y la única mujer que pretenden gobernar esta entidad conocen los problemas de los morelenses y si tienen ideas de soluciones concretas, específicas, viables, en temas torales como la seguridad púbica, la pobreza, el desempleo. Indiferente a lo que los candidatos a la primera magistratura estatal (así se estilaba decir antes) hagan o dejen de hacer, a lo que digan o callen, el ciudadano de a pie se halla comprensiblemente enfrascado en la prioridad de sacar adelante a la familia, debe machacarse, en condiciones sociales y económicas de suyo complicadas como las actuales. En este sentido, el de la transmisión de las proposiciones de los candidatos a la sociedad, las redes sociales simplemente no funcionan porque a la gente común poco o nada le interesa este tema. Haga el lector este ejercicio: escoja al azar a cinco personas a las que no conozca, y pregúntele los nombres de la y los candidatos así como los partidos que la y los postulan. Con toda seguridad –y si es el caso puede apostar lo que guste– recibirá respuestas vagas, balbucearán algún apellido pero pocos o ningún nombre completo, incluido el más conocido (Cuauhtémoc Blanco, así, sólo con el primer apellido como es mayormente conocido), y acaso solamente uno de cada cien conocerá la lista completa y sus postulantes: Nadia Luz María Chávez, del Partido Verde Ecologista de México; Jorge Meade Ocaranza (Partido Revolucionario Institucional), Mario Rojas Alba (Partido Humanista de Morelos), Cuauhtémoc Blanco Bravo (coalición Juntos Haremos Historia conformada por PES, Morena y PT); Víctor Caballero Solano (Por Morelos al Frente: PAN y MC), Rodrigo Gayosso Cepeda (Juntos por Morelos: PRD y PSD), Alejandro Vera Jiménez (Panal), y Fidel Demédicis Hidalgo, el único candidato independiente. Incipientes las campañas, los candidatos y sus equipos pueden considerar que lo que resta de abril, más mayo y junio será tiempo suficiente para posicionar sus proyectos de gobierno ante los electores. Y sí:  ochenta y tantos días posiblemente bastarían, pero sólo si consiguen interesar al ciudadano común… Todo esto y más, porque, degradada la política, algunos intentos reelectorales la hacen más vulgar todavía. Tienen derecho, merecen buscar ser reelectos los servidores públicos que hicieron bien su trabajo y así les conste a sus electores. Pero un caso entre muchos: ¿qué hizo Beatriz Vicera Alatriste para merecer ser reelecta como diputada local por el primer distrito? ¿Cuántas leyes de beneficio masivo impulsó? ¿Qué tipo y en dónde gestionó obras públicas? Pasándose del PRI al PRD, ¿fue impulsada por la conveniencia económica o el cambio de parecer ideológico? ¿Distingue la señora Vicera la derecha de la izquierda? ¿Sabe lo que son una y otra cosa? Para lograr su propósito, ¿confía en ella misma o su futuro político depende total y absolutamente de la voluntad y el estado de ánimo del joven Rodrigo Gayosso? ¿Se embolsó los 300 mil pesos de los estipendios a los periodistas en junio pasado, por el decreto de reconocimientos al trabajo y/o trayectoria informativa, o pasado casi un año es la hora en que no ha tapado el hoyo financiero que abrieron ella y sus compinches de Legislatura? También aspirante a la reelección, el alcalde de Jiutepec, Manuel Agüero Tovar, levantó la voz pero enseguida calló; fue de los pocos ediles que tronó contra la iniciativa del Ejecutivo por la ley de obra que quitaría a los presidentes municipales las licencias de construcción y otros recursos. Nacida muerta la enmienda, lo que pasó en realidad fue que la discusión perdió sentido… CUERNAVACA tiene un presidente municipal en Nuevo León. Hijo de un cuernavacense-norteño, de los universitarios de la vieja guardia que sentaron sus reales en los sesenta y setenta. Célebres en más de un sentido, a los estudiantes de la universidad morelense de esa generación los distinguieron los tiempos que les tocó vivir, los modos de ser, las anécdotas. Es Sergio Cuadra, cachanilla de corazón y morelense por pasión, padre de Sergio Alfredo Cuadra Tinajero, nombrado por estos días alcalde sustituto de San Nicolás de los Garza, N.L., después de que el presidente municipal en funciones, Víctor Fuentes Solís, se separó del cargo para ir en busca de una senaduría. Debe precisarse: todo ello en el PAN, el partido de Cuadra Jr. por el que también ha sido diputado y más cosas...   (Me leen después).

Por: José Manuel Pérez Durán / [email protected]

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