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Diputado panista, Javier Bolaños Aguilar le brinda la cortesía a Cuauhtémoc Blanco Bravo, apoyándolo. Luego de volar de ida y vuelta en el avión presidencial a La Habana para el homenaje luctuoso a Fidel Castro Ruz por parte de  jefes de estado, apenas regresó de la toma de posesión del gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes Linares, declaró en rueda de prensa que no hay elementos para que el Congreso Estatal saque del cargo de alcalde al ex futbolista profesional. Manifestó, textual: “Específicamente en el caso de Cuernavaca, y lo quiero decir con toda contundencia, de todo lo que yo he revisado y la información a la que he podido tener acceso –que no sé si sea toda la que existe– no encuentro ningún elemento que justifique que se inicie un procedimiento de destitución al presidente municipal de Cuernavaca”. Desmarcó al PAN de la embestida política versus el edil, señalando que “ni él ni el Partido Acción Nacional han participado (en) ni formarán parte de acciones que busquen ir contra de la voluntad  de la ciudadanía quitando cargos que democráticamente han sido conseguidos”. Es decir, llegado el momento los diputados del PAN votarán  en contra de la destitución de Cuauhtémoc, quien como se sabe es cuestionado por haber falseado el requisito constitucional de su residencia en Cuernavaca para contender en la elección de junio de 2015. Por ser el presidente de la Mesa Directiva de la Cámara Baja del Congreso de la Unión, el respaldo de Bolaños a Bravo replica en el ámbito de la política nacional; se enmarca en el viejo antagonismo entre el PAN y el PRD, gobernado hoy día Morelos por los perredistas después de que los panistas lo hicieron en los primeros doce años del siglo XXI. El apoyo político de Javier a Cuauhtémoc coincide con la opinión jurídica del ex presidente de la Barra de Abogados de Morelos, Alejandro Smith Vázquez, quien despidió la semana pasada tachando de errático el proceso de destitución del alcalde, al considerar que no está en las facultades del Congreso local dirimir asuntos en materia electoral, “mucho menos sobre asuntos prescritos o ya juzgados”. Sin embargo, otra es la posición de Jaime Álvarez Cisneros, el diputado por el partido Movimiento Ciudadano que desempeña un rol clave en este asunto y quien no sólo ha asegurado que el pleno del Legislativo determinará quitarle a Cuauhtémoc el puesto edilicio antes o el 15 de este mes; también  lo ubica en el riesgo de que sea llevado a prisión por haber falseado el requisito constitucional de la residencia para candidatos a puestos de elección popular. Sustenta su aseveración subrayando que “la Fiscalía Especializada para la Atención de los Delitos Electorales (Fepade) investiga el caso y podría solicitar al juez librar órdenes de aprehensión contra él y funcionarios que participaron en este engaño electoral”. Y precisa que “se habla de revocar el mandato a Cuauhtémoc porque se presuponen faltas graves a la Constitución, en virtud de que no cumple con los requisitos de elegibilidad”. Urdido meses atrás este lío que puede desembocar en la destitución o no de Cuauhtémoc tras de que éste rompió con los  hermanos Roberto y Julio Yáñez Moreno así como el regidor y presidente del Partido Social  Demócrata, Eduardo Bordonave,  el escándalo estalló cuando el alcalde cesó del cargo de secretario general a Roberto y éste reveló la falsa o verdadera existencia del contrato del PSD por medio del cual Cuauhtémoc habría cobrado siete millones de pesos para ser el candidato de ese partido. Pero, habida cuenta la reputación de los citados carnales como personas presuntamente muy corruptas, el rompimiento del “Cuau” con los Yáñez fue bien visto por la misma sociedad civil que antes lo calificó de títere de los famosos  hermanos y del todavía secretario técnico de la Comuna, José Manuel Sanz Rivera. Por lo demás, que el dueto de carnales y el regidor Bordonave estén aliados o no con al presidente estatal del PRD, Rodrigio Gayosso, es sólo una parte de esta película; otra que, mencionado en espacios políticos como posible candidato a gobernador y negado reiteradamente por Cuauhtémoc que pretenda serlo, eliminarlo de la contienda electoral de 2018 sería el fondo político para sacarlo de la presidencia municipal, y una más, que a la mayoría de la gente de Cuernavaca le es igual si Cuauhtémoc es destituido o no. Para la gente común, su prioriodad es sortear día a día la carestía de la vida y poder sacar adelante a la familia. Algo tan básico que sin embargo suelen olvidar los políticos… ME LEEN MAÑANA.

Por: José Manuel Pérez Durán / jmperezduran@hotmail.com