compartir en:

Así lo contaban no hace muchos años en un municipio colindante a Cuernavaca: El operador del Ayuntamiento –para más señas, el síndico– citaba en su oficina o en un restaurante al ex trabajador de la Comuna cuya demanda por despido injustificado a esas alturas representaba una suma indemnización de cinco ceros. Le decía: “Tu asunto lleva tres años y tardará más tiempo porque nosotros nos defenderemos, interponiendo recursos e influencias. Pero podemos ‘arreglamos’ ahora. Te pagamos 500 mil pesos, nos firmas el recibo por 700 mil y te olvidas de seguir esperando”. El síndico estaba de acuerdo con el alcalde, se repartían los “moches” y tantas veces repitieron la maniobra que algunas víctimas los delataron. Nueve de cada diez demandantes aceptaron los “arreglos”, pero algunos se arrepintieron. Dieron detalles de los lugares de los encuentros, las fechas, las horas y los montos de los acuerdos. Sin embargo, no tenían pruebas, el presidente municipal y el síndico negaron todo y el asunto que quedó en dichos contra dichos hoy viene a cuento por lo siguiente:  La semana pasada, después de que cuatro alcaldes se salvaron de ser destituidos  logrando suspensiones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que evitaron que el Tribunal Estatal de Conciliación y Arbitraje ejecutara los ceses por incumplimiento de laudos, tuvo lugar la primera liberación de recursos del llamado “Fondo para la Atención a la Infraestructura y Administración de Municipios”. Recibieron 14 millones 337 mil pesos siete presidentes municipales en riesgo de ser destituidos si no pagaban laudos: de Ayala, Axochiapan, Coatlán del Río, Jantetelco, Jiutepec, Tlaltizapán y Totolapan. Según el director del Trabajo, Francisco Santillán Arredondo, esta semana otros alcaldes recibirán dinero para el mismo fin, y todo estará bien si no siguen el ejemplo del síndico y el alcalde de este relato… Es que ven llover y no meten la ropa. Tantas veces han sido amenazados con el cuento de ahí viene el lobo y la fiera no llega, que los presidentes municipales ya no se asustan, seguros de que si desacatan un laudo laboral y destituidos son por un juez federal se amparan y podrán seguir en el cargo. Más aún: continúan despidiendo trabajadores, ejecutado por estos días un reajuste de personal de confianza en el nuevo Ayuntamiento de Temixco. Porque no los liquidan económicamente, acumulan expedientes que tarde o temprano desembocarán en más y más laudos. Dicen y no mienten: no hay dinero para pagar y que sea lo que Dios quiera. Para la ley terrenal no se ven presos en Atlacholohaya, andan con amparos en los bolsillos pero nerviosos, sabedores de que enfrentan situaciones que no son cosa de broma. Por relativo el riesgo, para su buena fortuna no ha sucedido que un montón de presidentes municipales ingrese al penal de Atlacholohaya, cubierto el suceso inusitado por periodistas de medios nacionales e internacionales, vestidos a rayas los imputados y una vez presos conviviendo con delincuentes de toda laya. Ya en marzo de 2016 la Secretaría del Trabajo calculaba la cifra de sólo una parte de laudos (450) en quinientos millones de pesos. Subsisten expedientes que iniciaron en 2003 e incluso antes y vinieron aumentando cada tres años con las entradas de nuevos alcaldes que despidieron a trabajadores para darles trabajo a parientes y/o amigos y cumplir “compromisos de campaña”, en una cadena de irresponsabilidades por la que a la postre casi ponen un pie en la cárcel los presidentes municipales de Cuernavaca, Cuautla, Emiliano Zapata, Jojutla, Zacatepec, Puente de Ixtla, Amacuzac, Axochiapan, Huitzilac, Jonacatepec, Miacatlán, Temoac, Tlaquiltenango, Yecapixtla, etc. Pues sí, pero cómo lograr una solución de fondo si no hay billete en ese cuento que no acabará incluso con el rescate financiero por parte del Congreso del Estado en el que las comunas tapan un hoyo y abren otro con los adelantos de participaciones federales. Y no hay de otra; la beben o la derraman. Urgido de recursos frescos el Ayuntamiento de Cuernavaca, este lunes comerciantes de la calle Guerrero aseguraron en rueda de prensa que la administración de Cuauhtémoc Blanco está aplicando multas hasta de 80 mil pesos a los que no tienen licencia de uso de suelo. Citaron el caso concreto de una tienda con 20 años de antigüedad en esta que es la arteria del comercio tradicional de la ciudad. ¿Y saben qué? Por una situación de usos y costumbres de los tiempos viejos, comercios que fueron abiertos hace medio siglo hasta hoy no cuentan con la dicha licencia de uso de suelo comercial… ME LEEN MAÑANA.

Por José Manuel Pérez Durán

[email protected]