Una sola obra en construcción, la de un hotel de paso en la colonia residencial Las Quintas que arrasó ocho árboles, parecería pecata minuta, a no ser que esta constante en la deforestación “hormiga” ejemplifica daños irreversibles al medio ambiente sin que autoridad alguna intente siquiera evitarlo. Las cifras no las inventó el columnista. Redondos los números, corresponden al Instituto Nacional de Geografía y Estadística. En el municipio de Huitizilac hay unos 17 mil habitantes, y más de la tercera parte tienen trabajo, 6 mil desempeñan las principales situaciones de ocupación: empleados, obreros, jornaleros, peones, patrones y trabajadores por su cuenta. Otros rubros de ocupación laboral, como trabajadores en espacios familiares o actividades no especificadas, resaltan a Huitzilac como uno de los municipios con menor tasa de desempleo en el estado de Morelos, por el trabajo del campo, el comercio (los restaurantes carreteros de añeja tradición), la servidumbre en “quintas” finsemaneras de los 34 fraccionamientos, colonias y parajes campestres... y la tala clandestina de sus bosques. Lo cual nos lleva a otros números: De acuerdo a cifras aproximadas de la organización ambientalista Greenpace, además de la tala de bosques para convertirlos en pastizales y terrenos agrícolas que, según la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, causan el 82 por ciento de la desforestación, la tala ilegal es motivo del 8 por ciento de la pérdida de bosques y selvas. Y esto es auspiciado por el mismo gobierno mexicano, al comprar madera obtenida ilícitamente. Ha sido así que, estando la humanidad frente a un problema de supervivencia, México ostenta el quinto lugar en la tasa de desforestación más grave del planeta, sólo superado por Brasil, Indonesia, Sudán y Zambia. Esto significa que en México cada minuto desaparece una superficie boscosa del tamaño de dos canchas de fútbol. O que cada hora los mexicanos perdemos bosques equivalentes a 23 veces las dimensiones del Zócalo de la Ciudad de México. En esta proporción es la pérdida de bosques en Morelos. Las cifras están resumidas por Greenpace en la advertencia ominosa de que, de no asumir el gobierno este problema con políticas eficaces y gran responsabilidad, en los próximos cuarenta años habrán desaparecido los bosques y las selvas de México. Minimizadas, las estadísticas oficiales chocan con las de la agrupación ambientalista, lo cual refleja falta de seriedad del gobierno y sus políticas con respecto a los bosques. La gente de Cuernavaca tiene hoy día menos agua que hace pocos años. Y ésta es otra de las consecuencias funestas de la desforestación. Dos terceras partes del agua que consumimos los mexicanos provienen de los bosques y las selvas. Pero la desaparición de estos ecosistemas agrava la escasez del vital líquido e incrementa la erosión del suelo por efectos del viento y la lluvia que propician deslaves de tierra e inundaciones en las partes bajas. Una más: la pérdida del habitat ocasionado por la desforestación es la principal causa de la extinción de especies, puesto que los bosques y las selvas son los ecosistemas terrestres más diversos. Este hecho se agrava en México que, al ser uno de los países con mayor diversidad biológica pues alberga 10 de cada 100 especies conocidas, en la actualidad 2 mil 368 especies de plantas, hongos, mamíferos, aves, reptiles, anfibios y peces que representan el 4.5 por ciento de todas las especies conocidas en México, se encuentran en peligro real de desaparecer. La contundencia de las cifras de éste que es un problema de extrema gravedad para el mundo y México, ilustra el fondo del conflicto de Huitzilac, que, siendo añejo y desatendido, de vez en cuando lo colocan en la noticia nacional y estatal, donde se ve que la tala de árboles da ocupación a una buena parte de sus pobladores, así que el problema no terminará con que entren o no policías federales o estatales. Las mafias de talamontes sólo perderán la preponderancia que ostentan de muchos años atrás el día en que los gobiernos, federal y de Morelos, ataquen el fondo llevando a Huitzilac las fuentes de empleo que suplan la actividad ilícita de la desforestación. O cuando derriben el último árbol, y para las futuras generaciones los bosques no existan más que en el recuerdo de los abuelos, perdido el hábitat natural por la desforestación como la principal causa de la extinción de especies en un país que como es el caso de México su diversidad biológica alberga 10 de cada 100 especies conocidas de plantas y animales…

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Por: José Manuel Pérez Durán

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