Casos de corrupción pendientes de resolver hay para dar y prestar. Uno entre varios, la famosa estafa maestra. Conocida con este remoquete, consigna la entrega de 7 mil 670 millones de pesos a 186 empresas, de las cuales 128 no debieron recibir recursos públicos debido a que carecen de infraestructura y personalidad jurídica para dar los servicios para los que fueron contratadas. O que simplemente no existen, las típicas “empresas fantasmas”, pues. Mencionada insistentemente como lógica presunta involucrada dada su responsabilidad de titular de la Secretaría de Desarrollo Social, Rosario Robles Berlanga desapareció de la escena pública en la transición de la salida de Enrique Peña Nieto y la entrada de Andrés Manuel López Obrador a la Presidencia de la República. Aunque en un nivel mucho menor, los señalamientos del gran timo abarcaron al rector de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, Alejandro Vera Jiménez, quien hoy día tampoco se deja ver en público. En medio de la pregunta por parte de la sociedad sobre si Rosario y Vera huyeron o continúan en México, la mañana del jueves el presidente Andrés Manuel López Obrador informó que serían despedidos tres altos funcionarios de Petróleos Mexicanos presuntamente involucrados en la “estafa maestra”. Si hoy como en los tiempos de los abuelos trajes a rayas vistieran los presos, ¿Vera y Rosario estarían probándose los suyos? El ex rector de la UAEM no alcanzó a probárselo. Posiblemente el lector acucioso recuerda que la tarde del 23 de enero 2018 fue confirmada la detención de Alejandro Vera Jiménez. Acusado de peculado y abuso de confianza en agravio del personal del Sindicato de Trabajadores Administrativos, se dijo que ello significó un desvío de más de 600 millones de pesos. Fue detenido alrededor de las tres de la tarde mientras se encontraba en un restaurante ubicado en la colonia Rancho Cortés por agentes de la Policía de Investigación Criminal adscritos a la Fiscalía Anticorrupción. Por la noche, escuchó la imputación del agente del Ministerio Público de la Fiscalía Especializada para la Investigación de Hechos de Corrupción, en una audiencia realizada en la sala ubicada en un costado del Cereso Morelos. La audiencia inició alrededor de las 21:00 horas, y a petición del juez que giró la orden de aprehensión se llevó a cabo en la sala utilizada para casos catalogados como focos rojos, explicaron, cuando hay un riesgo en los juzgados de la calle Morrow, por lo que la diligencia fue privada, sin acceso a medios de comunicación. Durante la audiencia se dio a conocer que el agente del Ministerio Público estaba en el entendido que el delito de abuso de confianza no está considerado como ilícito grave, por lo que solicitó medidas cautelares diversas a la prisión preventiva, como lo es arraigo domiciliario. Ante esta situación, el juez ordenó que Vera Jiménez permaneciera en su casa y entregara su pasaporte. Fue así que, tras querer libre bajo medidas cautelares, como a las diez de la noche el prisionero, sus abogados y familiares salieron caminando del penal de Atlacholoaya… Pero esta historia apenas estaba a la mitad. En junio que Vera ya era el candidato del Partido Nueva Alianza a gobernador, faltando un mes para la elección declinó a favor de Cuauhtémoc Blanco Bravo, el abanderado de la coalición Juntos Haremos Historia compuesta por Morena, PES y PT. El 14 de ese mes, una encuesta del diario “Reforma” para los comicios de gobernador ubicó a Blanco con el 50% de las preferencias, 35 puntos arriba del segundo lugar, Rodrigo Gayosso Cepeda, que al cabo quedaría en el tercer sitio. En esa ocasión Cuauhtémoc publicó en su cuenta de Twitter: “Hoy Alejandro Vera se une al proyecto que encabezo por el rescate del estado, le agradezco su apoyo”. Sólo dos meses antes, el 29 de abril y según un reporte de “Reforma” el en ese momento candidato del Panal a gobernador declaró: “La manipulación a través de la popularidad de personajes sin capacidad de comunicación, incapacidad de dialogo y de debate, sin un proyecto político, sin un proyecto ético a favor de la gente; esos son nuestro enemigos a vencer”… Cosas de la política “a la mexicana”. Y de las hemerotecas que recuerdan historias a los desmemoriados… (Me leen después).

 

Por: José Manuel Pérez Durán

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