Distraída la opinión pública en la cosa política –ahora mismo la renovación de la Cámara de Diputados, dentro de dieciséis días el cambio de gobernador y en enero de ayuntamientos–, ha pasado desapercibido un tema que puede escalar a alturas insospechadas y convertirse en un gran problema para el gobierno. Es la posibilidad de que renazca el proyecto del Club de Golf Tepozteco y que con ello se reactive el conflicto social de mediados de la década de los noventa. Esto sucederá si la Suprema Corte de Justicia de la Nación ampara a la empresa Pirámide y Convento que desde hace más de medio siglo disputa la propiedad de las 280 hectáreas donde los empresarios del grupo KS pretendió construir un complejo inmobiliario que incluía el club de golf más grande de América Latina. En rueda de presa efectuada a media semana, el Comisariado de Bienes Comunales de Tepoztlán (CBCT)  aseguró que recientemente la SCJN publicó el proyecto de sentencia que presuntamente beneficiará al consorcio denominado Pirámide y Convento que integran empresarios influyentes. Detalló que el proceso judicial ha pasado por diversas instancias y, aunque ninguna ha emitido sentencia en contra del CBCT, hace unos días la SCJN hizo público el proyecto de sentencia que sería votado por su Segunda Sala, la cual propone amparar a la empresa sin considerar la resolución presidencial, su acta de posesión, deslinde y plano que jamás fueron impugnados. Presidente del CBCT, Agustín Rojas Cuevas advirtió: “no intenten pisarle la cola al tigre porque ya lo conocen”. Se refirió a la lucha tepozteca contra el Club de Golf, una síntesis de la cual hizo la organización Asamblea Nacional de Afectados Ambientales (ANAA), en estos términos: En 1995 irrumpe a la escena un conflicto que abarca toda la estructura del municipio en un abierto enfrentamiento con la autoridad municipal y del Gobierno del Estado de Morelos. Este problema se fue gestando desde varios años antes con la compra de terrenos comunales ubicados en el paraje denominado Monte Casino. Se trata de tierras ubicadas en zona semiplana con pequeño declive en terrenos protegidos del corredor Ajusco Chichinautzin. Estando en la gubernatura del estado Jorge Carillo Olea y en la presidencia municipal Alejandro Morales, un títere a su servicio; se trató de legalizar el comienzo de las obras. El Club de Golf implicaría la construcción de 1000 casas habitación de lujo, un centro de convenciones, hoteles y las instalaciones para el campo de golf con dos lagos artificiales. Dicho megaproyecto involucraba a inversionistas de la alta política nacional. Se había establecido una red de apoyo local, con varias casas de materiales de construcción y restaurante que tenían el monopolio de servicios para la gran obra, para la cual estaba contemplada mano de obra barata del estado de Guerrero. Los beneficios que se ofrecían a Tepoztlán con este proyecto eran de gran magnitud; según los promotores, darían empleo prácticamente para toda la población que no tendría que salir del municipio a buscarlo. Este proyecto que había sido aprobado por el presidente municipal para dar inicio a las obras, comenzó a difundirse por toda la población. El movimiento de resistencia no se hizo esperar… En la misma época, la revista “Proceso” publicó: Si el gobierno y los empresarios del grupo KS creen que por unos dólares –alrededor de 500 millones– el pueblo tepozteco cederá parte de sus tierras para proyectos de ricos, están muy equivocados. “Resistiremos así tengan que matarnos a cada uno de los habitantes”, dicen indignados los dirigentes de los grupos que se oponen a la construcción del Club de Golf El Tepozteco. El gobernador Jorge Carrillo Olea y el grupo de inversionistas han manifestado que los habitantes de Tepoztlán permanecerán por siempre en el “atraso social y la pobreza”, si continúan oponiéndose a la construcción del megaproyecto turístico. “Eso no nos espanta; la pobreza es algo a lo que nos hemos acostumbrado en décadas de abandono y olvido gubernamental. Nuestras autoridades tienen la obligación de dotarnos de servicios públicos sin condición de ninguna especie, pero si ese es el precio que debemos pagar estamos dispuestos a enfrentarlo”, responden… Desde entonces brillan los colmillos del tigre tepozteco. Lo dejó “chimuelo” la ampliación a cuatro carriles de la autopista La Pera-Cuautla, pero aún le quedan colmillos… (Me leen después).

Por: José Manuel Pérez Durán / [email protected]

TAGS EN ESTA NOTA:



Loading...