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Por lo general a los militantes de partidos políticos no asustan las amenazas de expulsión; impertérritos, saben que rara vez se concretan y que de ser corridos siempre tendrán la opción de brincar a otro. Ex candidata a la alcaldía de Cuernavaca y en la actualidad secretaria de Gestión Social del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, Maricela Velázquez Sánchez adelanta una limpia de priistas que traicionaron a su partido en el pasado proceso electoral. Real o presuntamente solicitada al CEN por el presidente estatal Rodolfo Becerril Straffon, se estaría tratando de la revisión de “casos que están en la mesa de pendientes”.  Pero si Marisela no dice nombres no hace falta que ponga apellidos a los “traidores”, a uno particularmente, Jorge Meade González, que se fue para coordinar la campaña del candidato perredista Jorge Messeguer Guillén, creyendo que ganaría la elección de junio y después de que quedó en el cuarto lugar fue “consolado” con la chamba de subsecretario de Asesoría y Atención Social del Gobierno del Estado. En el mismo error de cálculo cayeron José Luis Urióstegui y Carlos de la Rosa, dejando el PRD para sumarse a la campaña de Marisela pero con la diferencia de que a Rodrigo Gayoso ni siquiera les ha merecido la palabra expulsión. Mientras tanto, en esa supuesta reorganización del PRI tras los resultados comiciales del año anterior que le fueron desastrosos, el “relanzamiento” del tricolor por medio del cambio en la presidencia y los aspirantes Lizbeth Hernández Lecona, Francisco Moreno, Matías Nazario Morales, Jaime Sánchez Vélez, Víctor Hugo Manzo Godínez, Rafael Reyes y los que se vayan acumulando… QUE Cuauhtémoc Blanco disponga un proyecto para recuperar la barranca del Salto Grande y el Salto Chico es una buena idea. Pero, propuesta por los regidores Jorge Dada Guerrero y Rafael Domínguez Galindo, ¿cómo quieren que el alcalde foráneo la aprecie si aún no acaba de conocer a Cuernavaca? Ignora que desde las goteras del Chichinautzin hasta más allá de Temixco el gran valle de Cuernavaca tiene alrededor de sesenta barrancas, vestida la capital en ciudad de la eterna primavera por la regulación del clima gracias a sus cañadas. Que en la última década del siglo pasado la barranca de  Amanalco fue parcialmente rescatada por el entonces alcalde Alfonso Sandoval. Construyó un andador de trescientos metros acondicionado como paseo turístico, la entrada al lado de la vecindad Casa de La Coronela para la caminata que se prolonga abajo del puente Porfirio Díaz en donde se admira el denso follaje y la tranquilidad se siente al descender, ahogados los ruidos externos de modo que sólo se escuchan los cantos de las aves y el rumor del agua que corre entre las piedras. Que las barrancas son también el paso de ríos permanentes y temporales, algunas cruzan la ciudad y se van uniendo poco a poco formando el río Apatlaco, el afluente del Amacuzac en la zona sur. O que, calculado en un 5 por ciento anual en promedio, de los años setenta a los noventa del siglo anterior el crecimiento acelerado y desordenado de la ciudad impuso una enorme presión sobre los ecosistemas y los recursos hidrológicos, al punto que este desarrollo sin planeación y mayormente fuera de la ley ha impactado a recursos naturales vitales como el clima, el agua y la vegetación. Y que con respecto al Salto de San Antón, en noviembre de 2004 la asociación civil El Pueblo de San Antón, la Universidad Nacional Autónoma de México y el Ayuntamiento de Cuernavaca invitaron al V Encuentro Latinoamericano de Arpa para beneficio de su rescate ecológico y turístico. Participaron arpistas clásicos y folclóricos de México, Venezuela, Paraguay, Argentina y otros países, destacado el escenario como  “una espectacular cascada ubicada a cinco minutos del centro de Cuernavaca cuyas aguas nacen en las barrancas y bosques” y hecha entonces, antes y después la advertencia hasta hoy no atendida de que la deforestación, la urbanización descontrolada y la contaminación amenazan a este magnífico salto de agua. Y sin embargo, al ser Cuernavaca cosmopolita y acostumbrada a la convivencia con extranjeros no es xenófoba; Cuauhtémoc no tiene la obligación de ser sabelotodo y para sus desconocimientos tiene asesores: José Manuel Sanz, Julio y Roberto Yáñez, Eduardo Bordonave, etc., ¿pero sólo para los negocios?.. NINGUNO de los protagónicos de siempre se acordó de que el jueves pasado se cumplió un año del deceso de Gerardo Reyes, del morelense-guerrerense que grabó más de cien discos elepés  y actuó en un centenar de películas… ME LEEN MAÑANA.

Por: José Manuel Pérez Durán