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No hace mucho tiempo hablaban mal de él. Alguno que en esa época era diputado por el PRD lo juzgaba: “se equivocó”. Otros a los que también  ha escuchado el columnista echaban pestes contra el personaje al que hoy dicen  admirar. “Es un émulo de Hugo Chávez”, decían. Unos más se burlaban, reproducían los “memes” que lo ridiculizaban, se hacían eco de los comentaristas oficiosos. Cuando Felipe Calderón se robó la presidencia festejaban la cantaleta panista de que en la democracia se pierde o se gana con un voto, y en diciembre de 2006 festinaban la guerra pronto fallida contra el narcotráfico. Eran sus circunstancias y sus opiniones, respetables por el derecho inalienable al libre pensamiento de cada quien. Pero pasó el tiempo, para  no ir más lejos las elecciones del año pasado en Morelos. Entonces varios ex candidatos a diputados y a alcaldes comenzaron a cambiar de opinión, de repente, de un día para otro. Algún socarrón dijo sonriendo, pretendiendo ser simpático: “yo tenía una venda en los ojos”. Ahora ya no hablan mal de Andrés López Obrador. Al contrario: lo llenan de halagos, le han cambiado los defectos por virtudes. Débiles como ven rumbo a las elecciones de 2018 a los partidos que los postularon o en los que por años han militado, hoy los niegan como Judas negó a Cristo. Intentan enrolarse en Morena, el Partido Movimiento de Regeneración Nacional, de Andrés Manuel, porque lo avizoran ganador, hoy mismo con el diez por ciento de las preferencias electorales sobre los aspirantes de los demás partidos a la Presidencia de la República. Ansían ser candidatos a gobernador, senadores, diputados locales y federales así como a presidentes municipales en 2018. Codician el dinero y el poder. Para eso buscan a contactos que los acerquen a los hermanos Salazar, Rabindranath y Radamés. Hasta el ex diputado que criticaba al “Peje” anda ofreciendo sus oficios políticos para meterlos en esta “jugada” y todos, absolutamente todos los pretendientes, presumen votos y gente, e incluso los que siendo candidatos y perdieron en 2012 y 2015 se asumen como “cuadros políticos”. Está ocurriendo en los cuatro puntos cardinales de Morelos. Unos lo son o parecen serlo, así que sólo el levantamiento de encuestas sinceras, honestas, de consumo interno para Morena pondría a cada quien en su exacta dimensión. Esto para que Morena no se convierta en basurero de políticos ambiciosos del “hueso”. Que ideológicamente no tienen ninguna coincidencia con López Obrador, es condición evidente en muchos de los “chapulines” que hoy pretenden pasarse a Morena, de modo que en este punto las aceptaciones para eventualmente postularlos candidatos debieran ser muy cuidadosas. Pero no tanto como someterlos a la prueba del polígrafo. Semejante exageración no hace falta, conocidas como son las reputaciones de tantos “chaqueteros” en los municipios donde se mueven. Además están los auténticos lopezobradoristas, anónimos los más que en 2006 y 2012 votaron por Andrés Manuel y para los cuales sería una bofetada por parte de la dirigencia de Morena hacer candidatos a falsos “pejistas”. Es en este contexto que el sábado 23 de julio pasado fue presentado en Yautepec  la delegación Morelos del Movimiento Nacional por la Esperanza (MNE). Integrado el comité estatal por militantes del PRD, Movimiento Ciudadano, Morena y lo que queda del Partido Socialdemócrata, van por la unidad de las izquierdas otros, el ex alcalde Agustín Alonso Mendoza, el actual presidente municipal Agustín Alonso Gutiérrez, Juana Ocampo, Patricia López, Genaro Uribe, Daniel Miranda, Jorge Toledo y Lauro Salazar. Grupos similares se están organizando en diferentes regiones del estado pero, para que no se cuelen las típicas pandillas de politiqueros oportunistas, a todos cuantos intentan afilarse deben exigirles que comprueben con hechos la fuerza electoral que alardean aportando un cierto número de afiliados al dicho MNE, como hizo Alonso Mendoza quien acreditó un listado de cinco mil 500. Sólo de esta manera. Por lo demás y desatado la efervescencia hacia el proceso político de 2018, las especulaciones son parte de lo mismo, no dejan de ser interesantes y para no pocos inquietantes. Una entre varias, que si el senador Rabindranath es el candidato natural de Morena para gobernador, el rector de la  Universidad Autónoma del Estado de Morelos, Alejandro Vera Jiménez, estaría que ni mandado a hacer para candidato del propio partido a la alcaldía de Cuernavaca. ¿De veras?.. ME LEEN MAÑANA.

Atril
José Manuel Pérez Durán
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