compartir en:

No ratificar en su cargo de magistrada a María Leticia Taboada Salgado tendrían en el riesgo de ser destituidos e incluso consignados al presidente de la Mesa Directiva, el priista Francisco Moreno Merino, así como a la titular de la Junta Política y de Gobierno, la  perredista Hortensia Figueroa, y a los demás diputados que integran el mismo organismo. Esto porque se equivocaron, dicho en tres palabras: regaron el atole pues ni fundaron ni motivaron el acto de la no ratificación. La historia: con fecha del jueves pasado el Juzgado Segundo de Distrito con sede en Cuernavaca resolvió que el Congreso de Morelos “incurrió en defecto” al no dar cumplimiento a la orden federal para la ratificación de Taboada. En la ejecutoria del amparo 1629/2014 aparece que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ordenó a los diputados que evaluaran a la magistrada, después de que la Junta Política de la anterior Legislatura argumentara que no tenía este derecho por tener la calidad de magistrada supernumeraria. Esta situación puso a la consideración de los diputados del pleno la ratificación antes negada, pero, dado el resultado de la votación de 6 a favor, 20 en contra y cero abstenciones, devolvieron el dictamen a la Junta para una nueva valoración. No obstante eso, la Junta volvió a someter a votación que la magistrada fuera ratificada o no en la sesión que inicio el 9 de marzo y concluyó el día siguiente, registrando una votación de 28 votos a favor de la ratificación, cero en contra y cero abstenciones. Sin embargo, Moreno solicitó una segunda votación, por cédula, en la cual esta vez 6 votaron a favor de la ratificación y 22 en contra. Entonces, la SCJN sentenció que tanto el procedimiento como su determinación deberían estar fundados y motivados, de manera tal que al revisar este último punto ordenado el juez federal advirtió que los diputados incurrieron en defecto cuando pretendieron dar cumplimiento a la sentencia con una segunda votación, pero carente de fundamentación y motivación en virtud de que ya había sido aprobada su ratificación, además de ser incongruente puesto que lo que se sometió a consideración era la ratificación del cargo de magistrada. A este respecto el juez precisa que fue indebido intentar no ratificar a la magistrada mediante votos y no a través de una determinación debidamente fundada. Además, señala que “sólo existían constancias positivas”, razón de más para la ratificación. Aquí entra el peligro de la destitución: la justicia federal otorga un plazo de diez días para que los diputados acaten dicha ejecutoria, o sea, a mediados de la semana próxima, con el apercibimiento de que de no cumplir este caso podría ser remitido un Tribunal Colegiado de Circuito para dar trámite a la inejecución, lo cual, de acuerdo a lo dispuesto en el numeral 258 de la Ley de Amparo, podría culminar con la separación del cargo de los diputados implicados y su consignación. Algo legal pero sólo en el indefinido del “podría”, pues los diputados no están mancos. Y de cualquier manera, la posibilidad de esta crónica con el desenlace anunciado de la ratificación de la multicitada magistrada, ¿en contra de lo cual los  diputados obran por desconocimiento de la ley, mala fe o el interés político de poner otra u otro magistrado?.. AUNQUE el cuerpo del Ayuntamiento no está precisamente sano, la cabeza tampoco goza de buena salud. Los de arriba: el alcalde Cuauhtémoc Blanco, el vicepresidente municipal José Manuel Sánz, sin cuyas indicaciones “El Cuau” no da un paso, y los dueños del Partido Social Demócrata, Roberto Carlos Yáñez y Eduardo Bordonabe. De que no le gire la ardilla a la testa  son consecuencia los cambios de funcionarios, cuatro durante los tres meses y medio que van de la gestión del ex futbolista: primero, el ex diputado amarillo Carlos de la Rosa, quien duró un suspiro como secretario de Seguridad Pública; luego el secretario de Desarrollo Sustentable, Juan José Alcalá Ortega, y la semana de atrás Alejandro Pisa, al que poniendo otro con iguales o parecidos “atributos” profesionales se tardaron para bajarlo de Comunicación Social, seguido de Abraham Bezaleel García Álvarez quien cobraba como  coordinador general del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Cuernavaca. Pero no serán los únicos; hay al menos dos más que tienen listas las renuncias. Ya no aguantan, se quejan de que Cuauhtémoc, Yáñez y Sánz tienen todo acaparado. ¿Los negocios o qué?.. ME LEEN MAÑANA. 

Atril
José Manuel Pérez Durán

[email protected]