A la cancelación del proyecto del Morebús, las reacciones de concesionarios de rutas han sido jubilosas, apegadas a sus intereses, no de los usuarios de Cuernavaca y Jiutepec que seguirán siendo transportados como reses, y ellos, los permisionarios, prestando un servicio de tercer mundo. Indirectamente, por culpa del terremoto, anunciado a media semana de la pasada por el gobernador Graco Ramírez que solicitará al Congreso Estatal que 500 millones de pesos de la extinción del dicho proyecto de transporte de pasajeros sean destinados a la atención de afectaciones. Justificó: “Después del 19 de septiembre no podemos ser los mismos, ser insensibles; por ello es que decidimos que los 500 millones de pesos que el Gobierno del Estado destinaría al Morebús sean reorientados para la reconstrucción”. Ahora, lo que procede es informar al Banco Mundial (otorgó recursos a fondo perdido para la puesta en marcha del Morebús) que la suma citada será aplicada en la reparación y reconstrucción de inmuebles. Hecho este anuncio, la paradoja es que el sismo con epicentro Axochiapan que causó graves afectaciones en Morelos, la ciudad de México y el estado de Puebla ayudó a los dueños de rutas que durante cuatro años se vinieron oponiendo al Sistema Masivo de Transporte Integrado cuyo primer derrotero cubriría parte de Cuernavaca y de Jiutepec.  Presidente de la Federación Auténtica del Transporte, Dagoberto Rivera Jaimes festinó la cancelación del plan de transporte de movilidad rápida; afirmó que pedirá al Gobierno del Estado que no sólo sean aplicados a la reconstrucción 500 millones de pesos, sino la totalidad del proyecto, aproximadamente mil 400 millones de pesos, y además, “amenazó” con que la que encabeza y otras organizaciones civiles promoverán la creación de una contraloría social para supervisar la aplicación de dichos recursos autorizados por el Congreso local mediante la contratación un crédito. O lo que es lo mismo: hágase la ley pero en los bueyes de mi compadre y no sobre la modernización del Sistema de Transporte sin Itinerario Fijo, las “rutas”, viejas la mayoría, muchas de modelos anteriores a 2007, no con un máximo de diez años trabajando, 25 mil microbuses y/o tipo combis en los que día a día se desplaza el 75% de la población morelense que en materia de servicios públicos no siente lo duro sino lo tupido… EN Morelos los vemos todos los fines de semana. Son los camiones de excursionistas traídos de la Ciudad de México. Pagan “paquetes” de viaje redondo que incluye la entrada a los parques acuáticos y el lonche. Pero se exponen a sufrir accidentes los que son transportados en carcachas de los noventa e incluso ochenteras que ya no se fabrican, como los marca Dina con 20 y hasta 30 años rodando. Sin embargo, ninguna autoridad los para. Siendo federales los permisos, los choferes “se mochan” con los policías de caminos, y listo. Solamente cuando uno de esos armatostes se accidente y mata gente, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes promete que los sacará de circulación, como sucedió en noviembre de 2011 que 17 peregrinos que se dirigían a Chalma y su autobús chocó y cayó a un barranco. O más para acá, la noche del martes antepasado, quedado sin frenos y volcado el autobús en el que venían a Cuernavaca los jugadores del equipo de fútbol Reboceros de Michoacán en la carretera federal de Huitzilac a la altura de las Huertas de San Pedro, providencialmente, con el saldo de sólo ocho lesionados leves que el día siguiente fueron dados de alta en el hospital Henry Dunant… Y PARA no variar, después del niño ahogado tapan el pozo. Luego de tres semanas del asesinato del estudiante universitario en el Bar Áttico de San Diego y una del video que salió en el principal noticiero de Televisa, una: agentes del Ayuntamiento de la ciudad realizan recorridos en centros nocturnos para que “todo esté en orden”, dos: horas antes, el secretario de Desarrollo Económico y Turismo de la Comuna de Cuernavaca, Juan Diego Pons Díaz de León, aseguró que reforzaría los operativos de vigilancia a bares y centros nocturnos y a los empresarios pediría la colocación de detectores de metal, y tres: el fiscal Javier Pérez Durón afirmó que al ser “contundentes” las investigaciones (¡oh, descubrimiento!: lo vieron millones de televidentes) no sólo hay una orden de aprehensión contra el presunto asesino Óscar, alias “El Negro”, también una ficha roja de la Interpol. Si huyó fuera de México apenas se hizo el escándalo en la tele, ¡que le echan un galgo!.. ME LEEN MAÑANA.

Por: José Manuel Pérez Durán / [email protected]