CUERNAVACA, MORELOS.- Actualmente México está atravesando una profunda transición demográfica, pues de acuerdo con las más recientes proyecciones de la Encuesta Intercensal 2015, en México habitan 37.5 millones de jóvenes de 12 a 29 años, mismos que plantean una serie de demandas a atender por parte del Estado para lograr una mejora en sus diversas condiciones de vida.

Por lo anterior, el garantizar a las y los jóvenes el acceso integral a los servicios de salud, a la vivienda, a la educación, al empleo digno y a canales de participación, sienta las bases para que este sector de la población sea un grupo productivo que participe activamente como actor estratégico en el aumento de los niveles de bienestar, inversión y desarrollo del país.

Es por esta razón que el primero de marzo de 2016, con el respaldo y apoyo del Presidente de la República, Enrique Peña Nieto; el titular de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), José Antonio Meade Kuribreña, dio posesión nuevamente a José Manuel Romero Coello, como Director General del Instituto Mexicano de la Juventud (Imjuve).

Para Romero Coello, coordinar nuevamente las políticas públicas en materia de juventud es una oportunidad de “continuar con la ruta de trabajo que se tenía trazada en el Programa Nacional de Juventud 2014-2018, de alinear los esfuerzos con la Estrategia de Inclusión Social, y así poder darle respuesta a las demandas y retos que la juventud del país enfrenta”.

“No hay duda de que hoy por hoy, los jóvenes han dejado de ser beneficiarios pasivos y se han convertido en asociados iguales. Sus aspiraciones van mucho más allá del empleo; también quieren sentarse a la mesa y tener una voz real a la hora de construir las políticas que le dan forma a su vida y que les permiten alcanzar sus objetivos personales y profesionales”.