Tras salir al pórtico trasero de su casa una mujer se llevó la sorpresa de su vida, y es que sus dos gatos se habían comido las plantas de mariguana que tenía cuidando desde hace un par de semanas en la ciudad Gilbertville, en Massachusetts, Estados Unidos.

Cuando regresó del trabajo, la mujer notó que había tierra dispersa en el suelo, sus masetas estaba volteadas y sus pLantas yacían a medio masticar.

Al buscar la explicación notó que sus mascotas estaban tendidas en el suelo, entre los restos de lo que fue su cultivo de mariguana, y con la mirada totalmente perdida.

En el material, grabado y difundido por la propia dueña, se puede observar a dos gatos adormilados que cuando escuchan la voz de su ama no logran inmutarse hasta luego de unos instantes.