México.- "Son dos Borges. El de Miami y el de Cuautla", así el periodista Carlos Loret de Mola, en su columna "Historias de Reportero", describe la vida lujo y el declive del ex gobernador de Quintana Roo.

Roberto "N", como lo designó la PGR, antes de ser atrapado por las autoridades se mostraba "despreocupado" desde Miami, después optó por refugiarse en Panamá, donde "se daba también una vida de grandes lujos en la Torre de Trump. Y ahí fue detenido", escribe Loret en la pieza, que acompaña con dos fotografías en su edición web e impresa.

En una fotografía muestra a Borge tras las rejas, en otra se ve a Roberto Borge portando un reloj de máximo lujo: "Un Richard Mille de carbón y oro rosado, edición especial Lotus. En internet lo cotizan en 250 mil dólares. Casi 5 millones de pesos en la muñeca", así lo detalla el periodista.

El columnista de El Universal define dos facetas de Roberto Borge: En la primera habla de las propiedades del exgobernador y sus viajes; en la segunda, las acusaciones que tiene en su contra por corrupción y la forma en que se debe de adecuar a vivir en una celda, con 20 kilos menos.

Ceferepsi, penal donde salió Mario Villanueva y entrá Borge

“El traslado de Roberto Borge a este centro federal de rehabilitación psicosocial no deja de ser irónico, porque hace 15 días se fue un ex gobernador  y ahora entra otro también de Quintana Roo”, suelta un hombre con chaleco de la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción de aquella entidad.

Y así fue. El 10 de diciembre pasado el ex gobernador Mario Villanueva (1993-1999) abandonó el Centro Federal de Rehabilitación Psicosocial (Ceferepsi) para ser llevado al Reclusorio Norte de la Ciudad de México por cuestiones de salud exclusivamente, informó su hijo Carlos Mario Villanueva Tenorio.

En enero de 2017 el ex gobernador fue traído a este centro penitenciario para cumplir con su condena de lavado de dinero y delitos contra la salud. El ex gobernador Mario Villanueva Madrid padece una enfermedad crónico-degenerativa de enfisema pulmonar llamado EPOC.

Con información de EL DEBATE