Tras más de cuatro meses de búsqueda, la esperanza de hallar a Ana María Sierra y su hija Estrella, de 8 años, acabó cuando su familia fue notificada que ambas fueron localizadas sin vida. 

Por medio de las redes sociales, amigos y familiares que buscaban a la mujer y su hija desde el 17 de mayo las despiden con dolor e indignación.

La maestra del Colegio Winston, Ana María, habló por última vez con su padre Jorge. Un día antes de desaparecer le comentó que se sentía mal tras aplicarse la vacuna y que ese día la visitaría un hombre de nombre Roberto. 

Al día siguiente, vecinos vieron salir de su domicilio, en la colonia Valle de Aragón, su camioneta con un colchón en el toldo. Su casa lucía desordenada y faltaban algunos artículos. 

Desde ese momento, amigos, familiares y el padre de Ana María iniciaron una búsqueda incansable para dar con el paradero del probable responsable y con quien aparentemente la maestra comenzaba una relación.  

Hace unos días, la Fiscalía de Morelos contactó a la familia y tras algunas investigaciones confirmó el hallazgo de la maestra y ‘Estrellita’, su hija. 

A través de un comunicado, el padre de Ana María confirmó que la mujer y su pequeña fueron halladas sin vida y mencionó que la Fiscalía General de la República (FGR) continuará con la línea de investigación para que otorguen su debida resolución. 

El papá de Anita y también abuelo de Estrellita, así como el papá de la pequeña Estrella, familiares, compañeros y amigos, piden justicia para que este lastimoso acontecimiento no quede impune”, asienta el comunicado firmado por el papá de Ana, Jorge Sierra, y de Estrella, Rodrigo Flores.

La familia dio a conocer que la madre y su hija  fueron sustraídas de su domicilio a bordo de la camioneta blanca.

Jorge Sierra, padre de Ana María y abuelo de Estrella, contó que además se llevaron el equipo de cómputo que empleaba su hija, quien era maestra y la ocupaba para impartir clases en línea, además de ropa de las dos y zapatos.

Ana María era profesora del Colegio Winston Churchill y los directivos pidieron a la comunidad escolar que se difundiera el caso para que pudieran encontrarse ella y su hija.

“Una niña de tan solo 8 años y su mamá de 36, qué mal podían haber hecho para que les cortaran sus vidas de una manera tan intempestiva. La pequeña Estrellita con toda la promesa de una vida plena por delante, con la inquietud de la niñez, con sus ilusiones, carisma, inteligencia, entusiasmo en la escuela, su apego a su familia, a sus compañeritos, con todas sus virtudes que las rodeaban"

"Y su mamá, Anita, quien se preparaba profesionalmente para seguir dando lo mejor de sí misma a su hija, a sus alumnos, desempeñando su labor como madre y maestra con ahínco y devoción, la sonrisa y la alegría que la caracterizaba”, escribieron sus familiares en las redes sociales.

 

 

Este viernes serán veladas y el sábado sepultadas.


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