De acuerdo a la Sociedad Americana de Obstetricia y Ginecología, los métodos anticonceptivos reversibles de larga duración (LARC’s) deberían ser recomendados como primera elección para mujeres y adolescentes en la prevención del embarazo no planificado.
Sin embargo, la mayoría de las adolescentes que emplea métodos anticonceptivos recurre más comúnmente a la píldora o al condón masculino e inyectables.
Todo método anticonceptivo hormonal debe ser combinado con el uso del condón masculino para prevenir la transmisión del virus del VIH/sida y de otras enfermedades de transmisión sexual.
Datos de la Fundación México Vivo apuntan que cada año ocurren 457 mil casos de embarazos en mujeres de 12 a 19 años en el país, que ocupa el primer lugar de esta problemática entre las naciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE).
“Los jóvenes están tomando decisiones sin información, con mucha confusión y con una gran doble moral porque por un lado escuchan el discurso de que deben llegar vírgenes al matrimonio y ser monógamos, pero ven que hay cada vez más embarazos adolescentes, más madres solteras”, expresa el director de la Fundación.