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Cuando una persona ve a la relación o a la pareja como un objeto o medio para alcanzar un objetivo, o bien cuando tiene recuerdos muy fuertes de momentos lindos, a pesar de que la relación viva un momento complicado, puede estar aferrándose a ésta.
Omar Placencia Reyes, psicólogo, ejemplifica: “Una persona que ha sufrido algún trauma, el cual se ha relacionado con alguien que le ayudó a superarlo, puede aferrarse a la relación por temor a recaer o recordar aquel problema”.
Pero, ¿cuál es el origen de este tipo de conductas?
“En la familia se aprenden todas las formas de interacción, es ahí donde aprendemos a dar y recibir cariño y afecto, también ensayamos las primeras disputas o negociaciones, por lo que la familia será el referente al momento de entablar relaciones no sólo de pareja, también laborales o sociales”, explica.
Según la ‘Teoría del apego’, existe un tipo de relación entre padres e hijos que a la postre culminará en inseguridad y dependencia emocional. Se trata del apego inseguro ambivalente, en el que los adultos se muestran cariñosos y afectivos en ciertas situaciones, pero fríos y distantes en otras, lo cual genera angustia en el niño porque no sabe qué esperar.
“Lo anterior genera experiencias que se traducen en ‘historias de amor’, es decir, la forma en que nos relacionamos con los otros, la cuales se jerarquizan de diferente manera”, señala el especialista.
Las personas que son dependientes de otras suelen ver las relaciones como un acuerdo de cooperación en el que uno hace lo que necesita el otro, “el adicto depende de alguien para sentirse bien, mientras que el otro busca sentirse necesitado para estar tranquilo”.
Sentencia: “El problema vendrá cuando la pareja decida que esa ‘historia’ no es la suya y quiere cambiar, entonces el adicto recurrira a diversas técnicas o acciones para poder manterner a su pareja a su lado... a como dé lugar”.
En este sentido, apunta que los chantajes emocionales son una agresión hacia la pareja, amigos o familiares, en la que se utiliza el miedo, la culpa y el sentido del deber para alcanzar un propósito; añade: “El chantajista encuentra, inconsciente o conscientemente, un patrón de conductas que le permiten obtener del otro, la atención, cariño, reconocimiento y aprobación”. i