Te das cuenta hasta que te duele, pero es común que llevemos el cuello y los hombros completamente rígidos, lo que se puede traducir en cefaleas, tensión en la espalda, vértigos y mareos e incluso problemas para conciliar el sueño y hormigueo o debilidad en brazo o mano.
El dolor cervical es una de las dolencias más comunes, debido al actual estilo de vida que combina grandes dosis de sedentarismo, estrés y malas posturas.
“El hecho de que los teléfonos móviles, tabletas y ordenadores se hayan convertido en las herramientas de trabajo fundamentales nos obliga a mantener en el tiempo ciertas posturas en el cuello, sobre todo en el caso de los dispositivos móviles”, señalan expertos en quiropráctica.
Al usar estos aparatos “vamos agachados y, en ocasiones, en movimiento”, señalan
El peso que soportan las vértebras cervicales mientras se escribe un texto en el móvil mirando hacia abajo supone un esfuerzo similar al que se requiere si se tuviera que llevar colgando de nuestra espalda a un niño de 8 años.
Por otro lado, al cuello también le afecta el uso de tacones, mochilas o malas posturas al conducir el coche. “También el ‘sitting’ o pasar en la misma postura en el trabajo muchas hora sentados produce cargas en los músculos de la zona cervical”, agregan.