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CUERNAVACA, MORELOS.- El acecho del temporal de secas en los próximos días trae consigo una carga deficitaria de recursos económicos en el Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Cuernavaca (SAPAC). Son deudas millonarias heredadas que suman 113 millones de pesos.

Entre los débitos se cuentan 33 millones de pesos a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y 15 millones a proveedores diversos, informó Luis Alberto Beltrán, director de Comunicación Social del SAPAC.

Pero la crisis del sistema tiene su origen en presuntos actos de corrupción, de acuerdo con José María Román, integrante del Consejo Consultivo del SAPAC, los cuales se traducen en sobresueldos, compras indebidas, pago de artículos a precios elevados, como los uniformes de los empleados; y adquisiciones sin concursos.

Las expresiones de Beltrán y José María se escucharon en el Foro Diario de Morelos con el tema “Secas y deudas del SAPAC”. 

Jorge Ontiveros, conductor del foro radiofónico, preguntó al vocero del sistema cuáles serían las razones para creer en la estrategia de la nueva administración, en virtud de que la mayoría de los directores ofrecen lo mismo: sanear las finanzas del SAPAC y atender la necesidad de la población, aunque los resultados han sido adversos.

Frente a ello, Luis Alberto Beltrán pidió un voto de confianza para los nuevos servidores públicos, y admitió que sólo mediante el esfuerzo conjunto se resolverá la crisis de agua potable que se avecina, porque, además de la temporada de secas, hay 12 pozos que no cuentan con la capacidad para responder de manera eficiente en la dotación del líquido a las colonias de esta capital. 

Lo anterior, provocará interrupciones en el suministro y por ende, el descontento de los usuarios del organismo descentralizado de la comuna capitalina.

Beltrán acudió en representación de Alessandro  Innocenzi Silenzi, director del SAPAC, quien argumentó una reunión extraordinaria para ausentarse del foro. 

Contexto

Anomalías

Sobresueldos, compras indebidas, pago de artículos a precios elevados, y adquisiciones sin concursos, han inflado los débitos del organismo descentralizado de la comuna.

113 mdp los pasivos que fueron heredados de anteriores gestiones