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Cuernavaca, MORELOS.- Dentro de la tragedia siempre hay una mano amiga y eso quedó manifiesto ayer, luego de que una comerciante afuera del hospital general de Cuernavaca regalara agua de sabor a los brigaditas y personal
médico.
Doña Aurelia Cruz, vecina de Patios de la Estación, corrió hacia su puesto tras el terremoto de ayer.
Al ver la contingencia y el desalojo de personal y pacientes del hospital, decidió donar el agua que llevaba para la venta del día.
Doña Aurelia dijo que con lo que pudiera ayudaría tras esta tragedia que vivió el Estado de Morelos.
Es por ello que ofreció vasitos con agua de sabor a todas las personas que apoyaban en la labor de evacuación de enfermos.

Evacuación. Médicos, enfermeras, brigadistas y residentes desalojaron a pacientes.

Altruista. Como buena samaritana, doña Aurelia donó el agua de su venta para quienes apoyaban en trasladar enfermos.

Por: Angie Díaz /  [email protected]