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CUERNAVACA, MORELOS.- Un trato de verdadero profesionalismo y no de delicadeza es el que Adriana Pineda Fernández pide a su equipo de trabajo, conformado tanto por hombres y mujeres en la Fiscalía Especializada en Combate al Secuestro y Extorsión, cargo que ha logrado combinar con el de ser esposa, madre de familia, hermana, nieta y amiga.

Originaria de Cuernavaca, Morelos, la primera mujer en estar al frente de una Fiscalía Especializada en delitos de alto impacto que han marcado la vida de Morelos derivado de la alta incidencia que se presentó en los últimos años, mencionó que el estar en este puesto ha sido gracias al estudio desarrollado en instancias públicas y privadas, así como al apoyo recibido por parte de su familia.

Desempeñó diversos cargos en la entonces Procuraduría General de Justicia (PGJ), así como en la Secretaría de Gobernación, no obstante, dijo que el hecho de casarse y de criar desde pequeño al hijo de su esposo, el cual ya tiene una carrera, le ha permitido hacer lo que más le agrada y a la vez estar al tanto de su familia.

"Esto me ha permitido compaginarme entre las dos tareas, la tarea de trabajar en lo que a mí me gusta y la otra parte el fomento de mi familia, quizá aún no tengo hijos biológicos, pero tengo un hijo que es de mi esposo, pero que se crió conmigo desde que estaba muy pequeño y ahora él ha terminado una carrera", indicó al señalar que es un orgullo que el joven siga sus pasos en la abogacía, una profesión de la que considera es muy gratificante.

Comentó que en ocasiones acude a los operativos, además de que sabe usar un arma de fuego, opta por armar rompecabezas, escucha todo tipo de música y el tiempo que puede trata de disfrutar a su familia, aunque reconoció que no le agrada cocinar. 

Sobre lo complicado que es encabezar un área en la que debe de tratar con hombres, incluso se piensa que si una mujer es policía debe tener un carácter rudo, afirmó que no es así y que no ha sido necesario imponerse por el hecho de ser mujer, ya que ha pedido a su equipo un trato profesional, así como de respeto para cada uno de los integrantes, para que reine la armonía y el compañerismo.

"Generar el compromiso no a partir de que porque es una mujer la vamos a tratar con mucha delicadeza, no les pido un trato de delicadeza, les pido un trato profesional, un trato donde mi compromiso es proveerles de las herramientas y capacitarlos; conmigo el trato es de un respeto hacia ellos, de un seguimiento a sus actividades", agregó. 

"Para mí es un orgullo que él me haya dicho que quería ser abogado, yo lo persuadí de todas las maneras para decirle que no lo hiciera, que es una
carrera también muy difícil y que eligiera otra cosa, que él buscara, a lo mejor no tener una vida con mucho estrés, que le permitiera tener mayor tiempo de estar disfrutando también de su casa, pero dijo que no, que quería ser abogado como su mamá”.

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