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CUERNAVACA, MORELOS.- Hoy se conmemora el 105 aniversario del levantamiento en armas del General Emiliano Zapata, quien se lanzó a la lucha revolucionaria al frente de unos cuantos campesinos, comenzando así la lucha en Morelos, principalmente en Yautepec, Cuautla y Cuernavaca.
El cronista de Yautepec, César Ortiz Triana, nos comentó acerca de la historia del inicio de la revolución que dio paso a cambios importantes en la lucha del país.
“Pablo Torres Burgos regresó de San Antonio, Texas, donde se reunió con Francisco I. Madero,  en los primeros días de marzo de 1911, con nombramientos e instrucciones para los que debían encabezar el movimiento revolucionario en el sur del país”, inició el cronista.
“Se celebraba el 10 de marzo de 1911 la feria del tercer Viernes de Cuaresma, en Cuautla. Con ese motivo, Torres Burgos, Emiliano Zapata y sus amigos, como lo habían hecho en tantas otras ocasiones, se reunieron en la histórica ciudad, que entre las delicias del jaripeo, en medio de la algarabía del palenque y entre las copas servidas en la cantina, aquellos hombres decidieron la sublevación en favor del pueblo humilde.
“No eran tan feliz como aparentaba en esos días de fiesta, los peones y aparceros de las haciendas iban a gastar los anticipos que les había hecho el patrón, del brazo de sus mujeres engalanadas con rebozo y enaguas nuevos, y que, así como ellos abandonaban momentáneamente el arado y la pala, ellas se olvidaban del metate y del tlecuil para disfrutar de esas festividades, más profanas que religiosas, paréntesis en la vida misérrima del esclavo de los campos.
“La feria terminó y Pablo Torres Burgos, Emiliano Zapata y Rafael Merino abandonaron Cuautla ya decididos a lanzarse a la lucha armada, pasaron por Villa de Ayala y allí organizaron una guerrilla que ascendía escasamente a 70 hombres, entre quienes se hallaban Catarino Perdomo, Próculo Capistrán, Miguel Rojas, Juan Sánchez, Cristóbal Gutiérrez, Julio Díaz, Zacarías y Refugio Torres, Jesús Becerra, Bibiano Cortés, quien era comandante de policía, Serafín Plascencia, Maurilio Mejía y Celestino Benítez.
“Aquel grupo de valientes se dirigió a Quilamula y bien pronto se vio aumentado por los adeptos que ganaba, esparciendo por todas partes la fe en el triunfo de su causa. En tanto, simultáneamente en el poblado de Yautepec, Morelos, se reunía el ‘Tepozteco’ Lucio Moreno, con Román Castro, otro activo anti reeleccionista de Yautepec, quien también buscó adeptos en la zona. entre esos se sumaron Diego Ruiz, de Oacalco, y Amador Salazar, primo hermano de Emiliano Zapata, quien vivía en Yautepec.
“El reducido grupo de sublevados elige como punto de reunión la Hacienda de Apanquetzalco, desde donde enfilan a la población de Yautepec y toman la plaza para dirigirse después hacia Santa Catarina Tlayca, en donde se le reunieron 15 hombres y se dirigió a la zona de Tepoztlán, donde puso libres a 12 de los presos que estaban en la cárcel municipal.
“Lucio Moreno gozaba de una gran simpatía en esa población, logró reunir a unos 600 campesinos a quienes arengó y los incitó a la revolución, después de esto, con un grupo aproximado de 40 hombres, tomó la dirección del Pueblo de Santiago Tepetlapa, donde se les unieron Miguel Hernández, los hermanos Sánchez: Refugio, Timoteo y Marino, Simón Rojas, Felipe Tijera, José Catarino Campos, Bernabé Labastida, (de estos primeros revolucionarios Simón Rojas, Felipe Tijera y José Campos, fueron firmantes del Plan de Ayala).
“Lucio Moreno con esta gente formó tres grupos y con ellos amagó a Yautepec, instalando su cuartel en la hacienda de Apanquetzalco, a fines del mes de abril en combinación con las fuerzas de Román Castro, atacaron definitivamente Yautepec, logrando apoderarse de la ciudad después de un ataque de 8 horas. La toma de Yautepec fue el primero de mayo de 1911.
“Ese mismo día, a las 5 de la tarde tuvieron que evacuar la plaza, pues supieron que venían fuerzas de Cuernavaca y Cuautla con objeto de recuperar la plaza”, finalizó. 

DDM STAFF  / [email protected]