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CUERNAVACA, MORELOS.- La necesidad de tener un ingreso fijo llevó a la señora Hermalinda Domínguez Mirada a poner un negocio que al paso de los años ha ido creciendo.
Domínguez Mirada tiene dos hijos a quienes apoya económicamente y se encarga de mantener su hogar, su difícil situación económica y la falta de un empleo estable la llevó a inscribirse en el programa “Empresas de la Mujer”.
Se juntó con otras conocidas y puso en marcha sus conocimientos de costura, con el apoyo de sus hijos reunió los requisitos y metió su solicitud. Fue una de las mujeres seleccionadas de los más de 700 proyectos que se aceptaron en 2013.
Con esfuerzo, paciencia, tenacidad y amor por lo que hace la señora Hermelinda ha logrado mantener su micronegocio. Desde joven ella aprendió a cocer prender de vestir lo cual hacia pero solo entre conocidos ya que su pequeña máquina y un mayor espacio le impedía crecer.
Al obtener un recurso, ella y sus compañeras de proyectos, arrancaron con el taller de costura, el cual ha logrado posicionarse como uno de los preferidos de quienes habitan en Jiutepec.
Explicó que a su taller llegan decenas de personas a buscar sus servicios y consideró que no ha sido sencillo porque tiene que dedicar muchas horas al día, además, es un trabajo en el que requiere elaborar muchas prendas de vestir para poder obtener recursos económicos, de lo contrario no sale ni para pagar la renta del local.
Hermelinda asegura que nunca es tarde para alcanzar sus objetivos, “a veces, con un poco de suerte pero sobre todo con mucha paciencia, se puede empezar un buen negocio”. 

Esperan beneficio. Aunque se ha ampliado el presupuesto de Empresas de la Mujer, la dependencia revisa rigurosamente los proyectos.

 

Por:  Marcela García  /  [email protected]