Tiene 75 años de edad y hace 11 que cada Día de Muertos va al panteón a “convivir” con su esposo, y seguirá haciéndolo “hasta que Dios le preste vida”.
Es doña María Guadalupe Juárez, vecina de Las Torres, en Civac, que ayer acarreó agua, barrió y limpió la tumba de su difunto esposo, don Ángel Rivera, que justo ayer, 2 de noviembre, estaría cumpliendo 90 años, de no haberse encontrado antes con la muerte.
Así que doña Mary tiene doble motivo para no “abandonarlo nunca”, como ella misma expresó al platicar que antier le puso su ofrenda.
No es la única fecha en el año en la que lo visita; lo hace regularmente, para “no dejarlo mucho”, y aún así, dice, la tumba no se conserva limpia, por lo menos no como ella quisiera, y se queja de la falta de mantenimiento del panteón y observa que la barda se cayó.
Por  Antonieta Sánchez