La  deficiencia de hierrro afecta al 20 por ciento de los  niños y adolescentes en México, así como al 35 por ciento de las mujeres en edad fértil.
La nutrióloga Lilian Rangel Robles recomendó ante tal situación que la población debe procurar llevar a su mesa productos comunes como cereales, verduras y alimentos de origen animal.
“Tenemos en México principalmente una situación de deficiencia de hierro, principalmente en niños que abarcan la edad de preescolar hasta previo a la adolescencia”, dijo.
Resaltó que “se estima que aproximadamente del 17 al 20 por ciento de esta población sufre esta deficiencia y lo mismo ocurre en mujeres en edad fértil, afecta entre 32 y 35 por ciento a este grupo”.
Esto, apuntó, tiene un impacto tanto a nivel de salud pública, porque se tienen que hacer esfuerzos para que esta deficiencia se pueda superar, pero a su vez también hay impactos a nivel social.
La nutrióloga de Galletas María de Grupo Gamesa subrayó que “todo esto se ve reflejado en lo que es un desarrollo de la nación”.
Consideró que “esta situación amerita una atención importante, pues estos niños vienen creciendo con una especie de limitaciones en su desarrollo físico y mental y va a repercutir en el ciclo de vida”.
Rangel Robles puntualizó que “la alimentación es clave para prevenir y para controlar la deficiencia del hierro, y con esto estaremos consumiendo cantidades adecuadas de carbohidratos, proteína, grasa, así como vitaminas, minerales, hierro, ácido fólico, vitamina A, y con ello se reduce o controla la deficiencia de hierro”.
Los alimentos de origen animal, como son las carnes rojas y huevo, son fuentes de las cuales se obtiene hierro que el organismo lo absorbe muy rápidamente, añadió.
Las de origen vegetal cuando se combinan forman un tipo de hierro idéntico al de origen animal, ejemplo de ello es combinar frijoles con arroz o con fideo preparado en salsa de tomate, acompañado con una bebida de guayaba o un jugo de naranja, con ello el hierro es más fácil de absorber.
 NTX/Agencia

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