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Un experto en sueño ha revelado que una temperatura corporal elevada durante la noche puede producir síntomas similares a los de la resaca en la mañana. La temperatura ideal para dormir es de 18 grados centígrados.

Si te excediste con las bebidas en la noche, debes estar listo para enfrentar las consecuencias en la mañana. Pero no hay nada más frustrante que despertar con resaca cuando no bebiste ni una gota la noche anterior.

En una entrevista para el Sydney Morning Herald, el investigador de biología termal y sueño de la University of Sydney, Christopher Gordon, reveló la explicación científica detrás de las resacas fantasma y cómo puedes evitarlas.

Gordon explica que la temperatura corporal ideal en el momento en que entras al ciclo más profundo de sueño (alrededor de las 5 a.m.) es de 18 grados centígrados –una temperatura que no disfrutarías mucho si estuvieras despierto.

"Para que nos quedemos dormidos, lo que tiene que ocurrir es una cascada termal. Debes deshacerte del calor del cuerpo, una tasa óptima de descenso en la temperatura te brinda la mejor oportunidad de dormir", dice Gordon.

Mientras duermes, tu temperatura corporal desciende naturalmente, pero cuando el ambiente es cálido, o si tiendes a encender la calefacción durante la noche, es difícil que esto suceda.

Si tu temperatura es muy alta no podrás descansar bien durante la fase más importante del sueño y no recibirás el efecto rejuvenecedor que esperas.

La mañana después de una noche demasiado cálida presentarás síntomas similares a la resaca como la retención de fluidos, dolor de cabeza, dificultad para concentrarte y una sensación de malestar general. Una mala noche también puede generar antojos.

Siobhan Banks del Australian Center for Sleep Research recomienda un ventilador por cada persona en la cama y un baño con agua fría en la mañana. En el pasado, expertos de la University of Pittsburgh School of Medicine habían sugerido que aquellos que padecen insomnio deberían usar gorros que los mantengan frescos.