Al realizar un viaje tienes que lidiar con muchos factores ajenos a ti que pueden ponerte en aprietos.
Una de las peores situaciones que puedes enfrentar durante un viaje y que pueden arruinarlo por completo es la de enfermarse, o incluso peor, cancelar un viaje debido a una enfermedad de último momento.
 Una gran cantidad de factores pueden exponerte a una enfermedad inesperada que podría echar a perder por completo un viaje que, de otra manera, sería una experiencia relajante.
Aquí,  recomendaciones para evitar una enfermedad antes y durante un viaje, con el fin de que aproveches tu travesía al máximo.

Mantén tus vacunas al día. Si vas al extranjero, para prevenir alguna enfermedad, recuerda asistir con tu médico y asegúrate de tener al día tu cartilla de vacunación, esto para prevenir contraer cualquier enfermedad a la que pudieras estar expuesto. Asimismo, si te encuentras tomando medicamentos, comunícalo a tu médico para que te recete la cantidad necesaria para el tiempo que pasarás fuera.

Planea bien tu itinerario. Mucha gente lo pasa por alto, pero el cansancio debilita tus defensas y te hace más susceptible a enfermarte. Planea bien tu ruta para tener suficientes puntos de descanso en donde puedas reponer fuerzas.

Cuida la alimentación. La comida es uno de los elementos principales que hacen de un viaje una experiencia única; sin embargo, también es una fuente potencial de enfermedades, sobre todo si tu estómago y sistema son sensibles y no resisten todo tipo de alimentos. Antes de probar platillos nuevos o exóticos, asegúrate de la calidad de los alimentos con que se preparan y que no contengan ningún elemento al que seas alérgico o sensible.

Mantente hidratado. Carga contigo en todo momento una cantimplora o botella con agua natural,  para una mejor hidratación.