Cuernavaca.- Adrenalina pura durante sus entrenamientos y vuelos, es lo que siente la pequeña Karla Vanessa Avonza Rosas, quien ha incursionado como porrista desde hace tiempo.

Aunque sus inicios dentro de alguna disciplina fueron en el ballet, Karla decidió probar suerte como porrista, por lo divertido que resulta la actividad.

“En el ballet estuve como dos años, pero me aburrí, no hacía muchas actividades divertidas.

“Me gusta estar en el gimnasio porque tienen aparatos que me ayudan a mejorar mis ejercicios y me divierto mucho”, dijo en entrevista. 

La menor, que sabe de los riesgos de practicar esta disciplina, reconoce que esta es su verdadera pasión, por lo que sacrifica y dedica varias horas al día para mejorar sus bailes, técnicas y movimientos.

“Lo que más me gusta son las subidas (saltos), a veces me da miedo, pero de igual forma me atrevo a hacerlo; cuando estoy arriba siento gran emoción. 

“Me he caído y golpeado muchas veces, pero sé que tengo que entrenar fuerte para que de grande pueda dedicarme a esto, que me gusta mucho”, comentó Karla.

Por último, Avonza Rosas agregó que algo que también disfruta mucho, previo a las competencias, es que tiene que ir presentable, con un buen maquillaje, peinado y vestuario, agradeciendo a su familia por todo el apoyo que le han brindado y por el esfuerzo que han tenido que hacer.

“Desde mi vestuario y todo me motiva a que tengo que dar el esfuerzo para lograr mis metas, en este caso en el deporte, porque mis papás trabajan mucho para esto y porque a mí me divierte y quieren hacerme y verme feliz, así que yo me divierto mucho y hago lo que puedo como porrista”, finalizó Karla Avonza.

Por: Diego García
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