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En mi ciudad - Al ritmo de banda

julio rutiaga 

julio.rutiaga@diariodemorelos.com

CUERNAVACA, MORELOS

El ritmo de banda, la alegría y el talento, los caracterizan. “El Tiger”, con su melódica, y “Charly”, con la guitarra, son artistas urbanos; llevan cerca de 4 años dedicados a mostrar su talento, a cambio de la gratificación de la gente que viaja diariamente en el trasporte público de la ciudad.

La necesidad de ganar dinero y su gusto por la música los llevó a dedicarse a este oficio.

Antonio Fuentes “El Tiger” tiene 23 años, pero comenzó en esta actividad a los 19; “cuando me salí de la prepa y necesitaba dinero, yo solía tocar un poco la guitarra, entonces, decidí subirme a los camiones, me gratificaban con una moneda, con una sonrisa, a veces me dicen que canto muy bien, de ahí me empezó a gustar y también me di cuenta que ganaba dinero”.

Carlos Arias “El Charly”, por su parte, comenta: “Yo empecé cuando tenía como 16 años y me gustaba cantar y tocar; una vez una amiga me dijo: ‘Vámonos a tocar a las rutas’ y ya desde ahí se me quedó, me gusta mucho hacerlo; cuando estaba estudiando necesitaba más dinero y entonces me subí a las rutas. Todos me dicen que si no me da pena, pero yo siento muy padre que me vean cantar”, afirma.

“El Tiger” recuerda con una sonrisa la primera ocasión que subió solo... “Me dio un buen de pena, me equivoqué en las notas, se me fueron los gallos en la cantada, luego se me cayó la plumilla y fue a dar a las piernas de una señora, dejé de tocar, ¿y sabes cuánto me saqué?: ¡un peso con cincuenta centavos!

 

“Tocamos al son

que nos pidan”

Son cerca de dos años los que llevan tocando juntos, han aprendido que la música influye en el ánimo de las personas; “cada vez que nos subimos a la ruta, volteamos a ver a la gente, dependiendo quienes viajen, son las canciones que tocamos, si vemos más chavos, tocamos banda, si vemos más señores, norteñas, y si vemos señoras, tocamos baladas. Tratamos de ver el estado de ánimo que llevan para alegrar el momento, asegura Carlos Arias.

La música corre por sus venas, así lo señala “El Tiger”; “mi gusto por la música viene desde pequeño; de hecho, mi papá es músico, antes yo no tocaba ningún instrumento, pero me llamaba mucho la atención cuando veía alguien con la guitarra, me acercaba a cantar”.

Su repertorio es de 30 canciones y sus ingresos han aumentado gracias a la variedad; “por lo regular nos llevamos 100 pesos en unas dos o tres horas”. “Lo que más he sacado en una ruta son 85 pesos”, comenta Antonio Fuentes.

Su acoplamiento los ha llevado a tener un mayor reconocimiento, por lo cual la gente les pide tocar por contrato; “nos llaman para serenata y para fiestas, cobramos de 300 a 400 pesos, tenemos de tres a cuatro contratos por mes”, señalan.

Entre risas y nostalgia, recuerdan con cariño, una de las innumerables experiencias: “El otro día nos subimos a cantar e iba una chava dormida, le tocamos Las Mañanitas y se despertó, entonces todos los pasajeros de la ruta se pusieron a cantar con nosotros”.

De los 25 millones de plantas de nochebuena que se cultivan en México, Morelos se acredita 7 millones, lo que lo pone como el mayor productor. A EU se envían 70 millones de esquejes.

La secretaria de Educación, Beatriz Ramírez, informó que están analizando cambiar el horario de entrada  de las escuelas de educación básica que se encuentran en la zonas altas de Morelos, en donde la temperatura desciende considerablemente y afecta la salud de los pequeños.

El Gobernador de Morelos emprende hoy en la capital francesa una serie de actividades, entre las que destaca la recepción de los resultados de un estudio realizado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).