Siguenos en
    Redes Sociales

Crean estudio contra obesidad infantil


Juan Ángel no es obeso, más bien es delgado, pero su cuerpo -dice- enfrentó una etapa de desnutrición. Su compañera de pupitre, Leyda, una niña de cara apiñonada, tampoco luce sobrepeso aunque hace dos años registró alimentación deficiente. Otro de sus compañeros, Juan Luis, asume un carácter introvertido, pero admite su debilidad por la comida "chatarra".
Son alumnos de la escuela primaria “Emiliano Zapata” del municipio de Tlaltizapan quienes, junto con otros 381 niños, fueron incorporados a un plan de prevención de obesidad infantil.

Durante tres años fueron incentivados a beber agua natural, incorporar frutas y verduras a su dieta, aumentar su actividad física, rechazar productos “chatarra”, bebidas endulzadas y carbonatadas.

El plan fue ejecutado y supervisado por investigadores de los institutos Nacional de Salud Pública (INSP), Nacional de Pediatría (INP) y el Instituto de Nutrición y Tecnología de Alimentos de Chile con financiamiento de la empresa “Tresmontes Lucchetti”.

Sin embargo, el método no es nuevo porque desde 2010 fue considerado en los Lineamientos escolares que emitió la Secretaría de Educación Pública en 2010.

Judith Acosta Arévalo, Directora de Bienestar Social del municipio de Tlaltizapan, quien dio seguimiento al programa nacional, dice lo primero que realizaron los investigadores “es lo que marcan los lineamientos escolares como beber agua en las escuelas, cero bebidas azucaradas y carbonatadas”.

Después eliminaron la comida chatarra en el interior de los centros escolares donde se declaró “cero frituras, comida en galletitas, confituras y pasteles. El último paso fue educar a los niños y ofrecerles la alternativa de comer y aumentar el consumo de frutas y verduras, además de aumentar la activación física”, informó Acosta Arévalo.

En este programa fue necesario involucrar a los vendedores ambulantes y por un tiempo exhibieron zanahoria, manzana, agua sola y agua de fruta con baja azúcar.

Por su parte las madres de familia lanzaron un concurso de frases saludables y después hicieron un libro de recetas con el financiamiento de la fundación chilena, mientras que los nutriólogos desglosaron los valores nutritivos de las recetas.

 

“Comía porquerías”, alumno

Juan Ángel, de 11 años de edad, dice que los investigadores lo seleccionaron porque estaba muy “flaquito” pues “comía casi puras porquerías, como dulces y chicharrones, los doritos con sal, las palomitas de mantequilla y agua de sabor”.

A Juan Ángel no le preparaban lunch sino que sus padres le daban dinero para comprar sus propios alimentos y eso le permitía consumir lo que quisiera. “Yo quería engordar porque estaba muy flaquito y me criticaban”, dice el menor.

Con este programa Juan Ángel dice que aprendió a comer, ahora se siente con más energía porque consume menos dulces. Con la disciplina alimenticia, dice el menor, mejoró hasta su aprovechamiento escolar, porque del promedio de 6 pasó al 7 de calificación.

Leyda  de quinto año comenzó el programa cuando iba en segundo y recuerda muy bien cuando le colocaron un marcapasos para medir sus movimientos, los consejos para comer bien y estar sanos.

“Me siento bien porque me ayudaron a saber lo que debía de comer porque antes yo no sabía lo que me hacía daño, cuando me dijeron dejé de comerlo. Conocí buenos hábitos de comida. Mi mama me decía que siguiera los pasos  del programa y servía en mi plato más verduras.

“Yo digo que esto si dio resultado para mi y mis compañeros porque comíamos muchas cosas que nos hacían daño”, dice la niña.

 

Resultados

Matías Quiroz Medina, alcalde de Tlaltizapan, informó que el estudio fue practicado con niños de 6 a 10 años y con la disciplina alimenticia, pero sobre todo con la colaboración de las autoridades escolares y vendedores ambulantes, se logró reducir la obesidad entre un 15 a 30 por ciento.

En Tlaltizapan, considerado por instituciones especializadas como el municipio con mayor número de niños con obesidad, también se logró disminuir el consumo de platillos fritos y de bebidas restringidas por los lineamientos escolares, así como la reducción en un 86 por ciento de botanas dulces compradas en la escuela durante el recreo.

Quiroz Medina explicó que con el apoyo de padres, maestros y directores de las escuelas participantes se ofrecieron platillos saludables y al inicio del estudio los niños fueron sometidos a estudios de sangre, cuyas muestras arrojaron que algunos presentaban triglicéridos altos. Al concluir el plan anti obesidad se les practicaron otra vez y detectaron la baja de los triglicéridos.

Los especialistas que participaron en este programa concluyeron que “los resultados arrojaron que en México, como en otras partes del mundo, la escuela es un sitio efectivo para controlar la epidemia de la obesidad a través de mejores patrones de alimentación”.

Es así que los resultados de la investigación se sumarán a la estrategia que tiene en marcha la Secretaría de Salud federal para combatir la obesidad, pues en México siete de cada 10 padecen esa enfermedad, dijo Mauricio Hernández Ávila, Director general del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP).

Convoca el PRD a la renovación de su comité ejecutivo estatal del Estado de Morelos

El primer pleno del X Consejo Estatal del Partido de la Revolución Democrática, del Estado de Morelos, se desarrollará en la ciudad de Oaxtepec, municipio de Yautepec, Morelos, el día 25 de octubre del 2014 a las 10:00 horas en las instalaciones que guarda Club Dorados Oatxtepec.

Un centro recreativo o cualquier otro proyecto que los beneficie, proponen vecinos de Chipitlán a los empresarios que quieren edificar una gasolinera a escasos metros de siete planteles educativos.

Transitar hacia una “economía verde” es posible a partir del cambio de las actuales políticas públicas del país y la reconversión de procesos y sectores prioritarios, se planteó en la Plenaria “Políticas Públicas para una Economía Verde”, dentro del Foro Internacional Alternativas Verdes...