Desde que el entonces presidente Vicente Fox suspendió relaciones con el comandante Fidel Castro durante unos meses, en 2004 –el “comes y te vas” fue el inicio, la captura de Carlos Ahumada fue el clímax–, no había una visita de Estado a la isla. Cuando descendió el mandatario mexicano, al pie de la nave lo recibió el viceministro de Relaciones del Exterior de Cuba, Rogelio Sierra, el tercero o cuarto en importancia dentro de la cancillería del régimen de Raúl Castro Ruz.