Está latente la amenaza de que Cuernavaca sufra una nueva contingencia de basura acumulada en las calles, al conjuntarse el cierre del tiradero de Tlaltizapán, donde se depositaban los desechos de la capital del estado, así como el amago de las empresas que concesionan el servicio de parar actividades por supuestos adeudos por parte de la comuna capitalina.