Al margen de posiciones político-partidistas diferentes, uno y otro privilegian la necesidad de hacer de la casa de ambos, Morelos, y de los morelenses, de confluir en el propósito de generar objetivos en un selecto cuerpo de consejeros.
La búsqueda de consensos, incluso en la discrepancia de pensamiento partidista, se asoma como un augurio positivo que, sin embargo, estará sujeto a los embates de los grupos que van en contra de todo y a favor de nada.