NO ES casual que el gobierno de Cuernavaca, como sujeto de crédito, cierre el año con una horripilante “D” (mala-paga), y eso se confirma con el tipo de reestructuración de deuda del lunes con Banco del Bajío.
El acuerdo es, en palabras llanas: “Te bajo los intereses de ese crédito de $600 millones, pero ya págame”. La proporción sería: “Ya no me vas a pagar 11 millones al mes, sino 6 millones”. Bueno, eso será en 2013.