La banda empieza a resonar las notas que ponen a bailar a cualquiera. Los chinelos están sumamente acalorados, pero eso no les impide brincar y empezar a poner ambiente festivo en las calles de la Tres de Mayo, con los rayos del sol de por medio, y seguidos de decenas de hombres ataviados con ropas femeninas, mejor conocidos como “viudas”.