La corrida de toros o la “fiesta brava” consiste en lidiar las reses, tanto a pie como a caballo. Según el desempeño del ejemplar, el presidente de la corrida puede concederle el indulto y le perdona la vida para que regrese a los corrales como semental; o bien lo condena a la muerte con la estocada del matador. Parece una ceremonia de rutina, una simple práctica.