Tepoztlán.- Nos encontramos a espaldas del Convento de la Natividad, S. XVI. Aquí, desde este lugar que un día fueran los graneros del majestuoso recinto conventual dominico, se domina una de las más bellas vistas de la cordillera coronada con su pirámide; no sólo eso, sino esta austera construcción alberga parte de la colección privada de arte prehispánico que el poeta Carlos Pellicer Cámara, donara a este pueblo, en el que vivió 40 años.