La Auditoria Superior de Fiscalización (ASF) fue convertida por los diputados de la LI Legislatura en “agencia de colocación” de amigos, familiares e incondicionales, sin perfil para el trabajo de la dependencia.
Esa fue la acusación que ayer lanzó el perredista Arturo Flores Solorio, quien señaló que, debido a la composición que actualmente tiene el organismo, no hay los resultados esperados sobre el trabajo que realiza.