En 1932, ingresó al Servicio del Magisterio del Estado como maestra de Educación Primaria, y ese mismo año, obtuvo el nombramiento de Educadora del Estado de Morelos. El amor hacia sus semejantes la llevó a especializarse en el ramo de la educación preescolar, la que con mucho tino trajo al Estado de Morelos. Uno de los actos que hablan de su bonhomía, fue cuando se enteró de la existencia de unos niños que quedaron huérfanos, a quienes adoptó de inmediato. De igual forma les dio cobijo a varios de sus sobrinos, protegiéndolos durante toda su vida. Además de haber tenido dos hijos, se hizo responsable de siete más que trató como propios, al grado de que mucha gente ignora quién es hijo, adoptado o protegido. La mayoría son maestros de escuela. Entre todos sumaron nueve. Y así, sin distingos, hijos, sobrinos, niños adoptivos y protegidos, hicieron de la casa de la maestra Celia Muñoz un verdadero hogar. Hija del general del Ejército Libertador del Sur don Francisco Muñoz y de la profesora doña Virginia Escobar, Celia Muñoz, nació el 1º de febrero de 1911. Mujer carismática, bragada y de un gran carácter, creció en los aciagos años de la Revolución Mexicana y su recia personalidad se impuso en todos los actos de su vida; su casa siempre estaba llena de visitas, algunas de las cuales se quedaban a vivir durante 5 o 6 años. Contaba el gobernador Felipe Rivera Crespo que en una ocasión llegó la maestra a su oficina con una pareja a la que les querían quitar su casa y antes de plantearle el problema, doña Celia, delante de todos, se quitó el fondo que, le dijeron, se asomaba de la falda, ante las carcajadas de don Felipe y de las personas presentes. Cursó el bachillerato de Educación y Trabajo Social en la UNAM. En 1939, se recibió en la misma universidad como Educadora en Extensión Universitaria. El gobernador la nombra inspectora de jardines de niños del Estado de Morelos. Hace la preparatoria en el Instituto de la Educación Superior de la Ciudad de Cuernavaca (hoy UAEM), obteniendo en 1944 el título de bachiller. En junio de 1946, se recibió de Maestra Normalista de primaria en la UNAM, y en 1951 funda la Escuela Normal de Educadoras. En 1958, implantó la Técnica de la Literatura Infantil en el Auditorio Nacional a las educadoras del país en los cursos de actualización, mientras que al año siguiente funda la Universidad femenina de Cuernavaca, convirtiéndose en su primera directora. En 1968 resultó electa diputada local por el 4o. distrito del Estado de Morelos y desde su trabajo legislativo fijó una postura independiente frente a los demás poderes. La nombran directora interina de la Escuela Normal para Maestros, y en 1975 se titula de Licenciada en Derecho. Trabajó durante 28 años en la UAEM, donde se le nombró Maestra Emérita y Catedrática. Escribió libros, folletos de historia, un poemario titulado “Cantarito” y poemas sueltos que publicaba en diversos periódicos y revistas de la localidad. Obtiene el premio: La Flor Natural con el poema “Mujer”, primer premio con el poema: “La Feria de Tlaltenango”, medalla de oro y diploma por su colaboración poética en los Juegos Florales. El nombre de la maestra Celia Muñoz Escobar es altamente reconocido entre la población, como la impulsora de la educación preescolar en Cuernavaca y en el resto del Estado. La “dire Celia”, como le decían sus alumnos, dejó de existir el 24 de enero de 1976, pero sigue viviendo entre quienes la recordamos como la mujer que entregó su vida al servicio de sus semejantes, al de la enseñanza en general y en especial al de la niñez de Cuernavaca. |