También dice que a la gente que le gusta llevar serenata comienzan con “Las mañanitas tapatías” y después de cinco o seis canciones, casi siempre se termina con la despedida “duerme”, aunque si los invitan a entrar a una casa, la serenata se puede alargar por varias horas. A finales de los años 40 los tríos musicales se pusieron de moda en Cuernavaca, tratando de emular al grupo: “Los Calavera”, “Los Montejo”, “Los Tres Diamantes”, quienes hicieran una creación de la canción “La gloria eres tú”, del compositor cubano José Antonio Méndez y finalmente al famoso trío “Los Panchos” y a “Los Tres Ases”. Así se fueron formando en Cuernavaca los primeros tríos, los que le fueron quitando el trabajo a los grupos de mariachis demasiado caros al contar de ocho a doce elementos. Por el año de 1950 las serenatas estaban en su apogeo en Cuernavaca, ya fuera con alguno de los grupos de tríos como “Los Jarochos” con Lorenzo, Pedro y su hermano “el chaparro”, el trío “Las Mañanitas” con la primera voz: Carlos Chávez, Adolfo “el güero Lugo” e Hipólito Ramírez, a quien se les unió Juan Madrigal tocando el bajo. Al entonces cuarteto lo contrató Bob Krause para que por años, tocaran diariamente en su famoso restaurante. Había un grupo de músicos veracruzanos compuesto por Gabriel y tres de sus hijos, con un arpa, un violín, una guitarra y el más pequeño su “vihuela”, siempre dispuestos a tocar una “jarana” o a alegrar con sones del hermoso puerto. Sentados frente a “La Parroquia” en las bancas del Jardín Juárez, nunca faltaba un trío dispuesto a ser contratado, ya que si no estaban sus compañeros, se buscaba a un requinto, alguien que llevara la armonía y otro la primera guitarra de modo que jamás se dejó ir al cliente. Gente de la capital llegaba a Cuernavaca sólo para escuchar a los tríos. De ese mismo grupo de compañeros guitarristas salió La Rondalla Bugambilia, la que en un principio fue formada por Rubén Hernández, los hermanos Castañeda Pérez, Rubén Ramírez, el fabuloso primera voz y requinto Domingo Leyva, José Antero Vences, Víctor Manuel Ramírez y Luís Mario Blanco Bahena. Este grupo tocaba en los mejores lugares de la ciudad y juntos grabaron un disco que se llama “Cantos a mi linda Cuernavaca”. La Rondalla Bugambilia estrenó e hizo popular una de las pocas canciones que hay sobre nuestro terruño, llamada “En Cuernavaca fue”. Cuentan que durante aquellos años de jauja, los precios se dispararon, pero al faltar el turismo en la ciudad y en todo el País, cada vez que llegaba el Día de las Madres o al llevar alguna serenata, se juntaba un grupo de jóvenes y completaban entre todos para las “Mañanitas” a sus mamás o a las supuestas enamoradas, por esa razón han tenido que bajar sus precios. Hoy en día cuesta de 700 a 800 pesos la serenata y no los mil 500 que se cobraba cuando había mucha demanda. A veces alguna pareja desea escuchar una sola canción y el trío se para a tocar frente a la ventanilla del auto, otras, alguna pareja o grupo los llaman al restaurante, a una de las bancas del Jardín Morelos o llevarlos a amenizar la comida en alguna casa. ¿Qué mujer no se ha emocionado al escuchar los primeros acordes del requinto o las armoniosas voces que acompañan una melodía de Álvaro Carrillo o de José Alfredo Jiménez, de igual forma de los nuevos cantantes como Luís Miguel, Alejandro Fernández o el Buki? Por fortuna los tríos siguen estando de moda, las serenatas no se han terminado y la alegría que han traído a Cuernavaca, siempre estará presente en nuestras vidas. |
Como obtener musica de la rondalla
Escrito por: Alejandro Aragón del Rivero el 09-03-2010
Hola lei el articulo del Sr Ruben y me gustaria poder obtener mucica con la rondalla, pues mi tio el Prof. Edmundo Aragón, interactuo mucho con esa rondalla incluso los llevo a los USA, ojala y me puedan contestar. Gracias» Responder a éste comentario...