Obtén un crédito y estudia tu carrera

Estudiar una carrera universitaria representa un objetivo difícil de cumplir para una gran parte de la población mexicana, sobre todo tomando en cuenta que los lugares en las escuelas públicas son muy reñidos, lo que deja a cientos de estudiantes sin otra opción más que la de buscar en una universidad privada la carrera que desean y que pueden pagar.


Según datos de la Sociedad de Fomento a la Educación Superior (Sofes), en México, la mitad de los casi 3 millones de egresados de bachillerato cada año no ingresan a la universidad, debido a la falta de recursos económicos.
Para que el dinero no sea un obstáculo en tu preparación académica, debes saber que existen créditos que te permiten entrar a la universidad y pagar cuando seas profesionista; e incluso puedes obtener un porcentaje de beca financiado por la propia institución.
Estos apoyos, llamados “créditos educativos”, consisten en un préstamo con el que podrás financiar hasta el 100 por ciento de tus estudios; claro, dependiendo de la institución financiera en donde lo adquieras.
Los bancos y las sociedades financieras son los sitios donde puedes conseguir este tipo de préstamos. Una ventaja de ello es que obtendrás crédito a largo plazo, permitiéndote pagar una vez que hayas concluido la carrera.
El periodo para pagar la deuda dependerá del tiempo que tú decidas; éste puede ser desde 3 hasta los 12 años y medio. La tasa de interés dependerá del monto prestado, que puede ser del 11.9 por ciento anual.
Al tratarse de jóvenes que aún no generan ingresos, uno de los requisitos que solicitan las sociedades  financieras para otorgarlo es contar con un coacreditado, una persona cercana que deberá demostrar su capacidad de pago y contar con un buen historial crediticio, es decir, será tu aval.
Aunque las condiciones de pago varían, la mayoría de las veces se realizan en dos fases: la primera, durante la vida académica, en donde se pagan sólo los intereses, y la segunda, en la que los pagos son mayores; ahí se destina un porcentaje a interés y otro a capital.
La ventaja que tienes en este tipo de deudas es la libertad de adelantar pagos sin caer en una penalidad económica, lo que se traduce en pagar menos intereses. La desventaja es que, en caso de que decidas dejar de estudiar, deberás continuar con los pagos mensuales hasta terminar con la deuda.
Si estás interesado en contratar un crédito, una vez que hayas elegido la universidad en la que quieres estudiar, investiga cuáles bancos tienen convenios con la escuela, y si la carrera que deseas está incluida en el plan de financiamiento, pues algunas instituciones financieras limitan los créditos a determinadas carreras.
Entre las instituciones que ofrecen financiamiento universitario se encuentran BBVA Bancomer, que ofrece un préstamo de 5 mil pesos hasta el 100 por ciento total del costo de la licenciatura, y  Santander, que  brinda un crédito educativo de hasta 215 mil pesos.