Diario de Morelos
Copa Morelos 2016

Desde mi media cancha: Cola que nos pisen

Amigos del Diario de Morelos ¿Cómo les va?, esta semana han sucedido muchas situaciones especiales, tanto dentro como fuera del cancha de futbol. En el ámbito local los Cañeros de Zacatepec obtuvieron un gran resultado en casa, que por la situación del juego se hace más importante. Muchas cosas por corregir, pero con una victoria, la semana siempre se hace más ligera y el resultado motiva para corregir los fallos.
En el plano internacional la sonada Copa de Oro, que más que una obligación, se convierte en el juego del orgullo por toda la presión que genera la falta de resultados positivos.
Y precisamente quiero ahondar un poco en el tema de los sucedido con nuestra Selección y el hoy(ayer) separado Miguel Herrera y el altercado con el periodista Christian Martinolli.
Después de mostrar más corazón que calidad y de contar con la fortuna de ser beneficiado por diversas marcaciones arbitrales, nuestra selección obtuvo finalmente la esperada Copa Oro y ganar la oportunidad de jugar contra de Estados Unidos el
pase a la siguiente Copa Confederaciones.
Pero tras el resultado y después de la euforia del triunfo, de cargar la Copa, las felicitaciones, de calmar los ánimos e incluso de cerrar unas cuantas bocas, la ira, la furia y la rabia hicieron su aparición en el vuelo de regreso a México, cuando Miguel Herrera, impulsado por un desplante de su hija, se lanza en contra de Martinolli para agredirlo física y verbalmente. Y no es para espantarse ni sorprenderse, en ambos casos, ya lo había comentado en algunas de mis columnas anteriores, estamos hablando de dos personalidades muy fuertes, “el Piojo”, por su  parte, durante toda su carrera como jugador mostró que ante la falta de argumentos futbolísticos la entrega iba siempre por delante y muchas veces rebasaba la pasión y se convertía en un jugador agresivo. Martinolli es un cronista con un estilo, muy peculiar, que incluso abusa en muchas ocasiones del uso de la palabra, convirtiendo su trabajo en un medio para atacar y burlarse de la profesión del futbolista, y ha encontrado en este estilo una gran aceptación entre los seguidores de este deporte, que les gusta siempre ver y resaltar los defectos de los demás.
El castigo para Herrera ha sido el adecuado, ninguna persona tiene el derecho de agredir, en ninguna de sus formas, a otro individuo y menos si eres una figura pública, por más que hayas sido provocado, insultado o exhibido en televisión abierta, medio escrito o red social.
Existen dos palabras que son ética y moral, la primera significa carácter y define al individuo y su comportamiento ante las situaciones y los demás. La segunda se refiere a los lineamientos que hay que seguir en toda entidad. Estos términos deben estar impresos en todo ser humano y en toda acción que se realice.
Siendo la cabeza de la Selección Nacional tienes una responsabilidad mayor, representas en tu uniforme los colores de un país, así como de millones de seguidores que en un gran número son niños que sueñan algún día portar esos colores.
Por otra parte, me parece que la sanción debe ir en ambos sentidos, comunicar no es igual que criticar u ofender, el trabajo de comentarista debe ser más crítico constructivo y analítico, ilustrar a los aficionados a entender el ¿por qué? Y el ¿cómo? del juego, no convierta su trabajo en un circo, toda profesión merece respeto y me parece que de esta parte no se ha mostrado en ningún momento. Y creo que muchos del medio piensan igual que yo.
Todos tenemos cola que nos pisen, no empecemos a criticar sin antes voltear a ver nuestros defectos.
Y termino diciendo: Señor Martinolli el respeto se gana y sale primero de mi persona hacia los demás.












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