Diario de Morelos
Copa Morelos 2016

Atril: A veces estridente y otras silente

Poco tardará el obispo de Cuernavaca,  Ramón Castro Castro, en reaccionar a la iniciativa de ley que el gobernador Graco Ramírez enviará al Congreso Estatal para los matrimonios igualitarios. Respetable su opinión, está en  su derecho de manifestarse públicamente en contra de los enlaces civiles entre personas del mismo sexo. Sin embargo, incluso la parte de la grey católica que en este tema coinciden con él también quisieran que fije su posición, asimismo de forma pública, respecto a los sacerdotes protectores de curas pederastas. En este sentido el Papa Francisco ha sido inéditamente claro, anunciada recientemente la creación en El Vaticano de un tribunal  para juzgar a los obispos encubridores de sacerdotes pederastas de los cuales en México existe una lista que encabeza el cardenal Norberto Rivera Carrera, arzobispo primado de México, e incluye  a Jesús Carlos Cabrero Romero, arzobispo de San Luis Potosí; José Luis Chávez Botello, arzobispo de Oaxaca; Jonás Guerrero, obispo de Culiacán; Marcelino Hernández, obispo de Colima; y Raúl Vera, obispo de Saltillo, entre otros. El listado de jerarca de la Iglesia Católica mexicana que apareció en un reportaje de la revista “Proceso”,  hace un mes ya, destacó este comentario del ex sacerdote Alberto Athié Gallo, uno de los más combativos luchadores contra la pederastia sacerdotal en México: “Ahora el Papa Francisco le subió de nivel al reconocer que no solamente existen sacerdotes pederastas, sino también obispos que los protegen. Reconoce la necesidad de procesar a estos obispos encubridores a través de un tribunal exclusivo para ellos. Es algo novedoso, nunca antes visto”. Tres semanas después, la Arquidiócesis Primada de México comunicó que demandaría civilmente al Alberto Athié, debido a que denostó al cardenal Rivera al señalar que encubrió a sacerdotes pederastas. A principios de abril, el columnista replicó así el caso del sacerdote pedófilo Carlos López Valdés, de quien una de sus víctimas cuando tenía once años, Jesús Romero Colín, declaró que “continúa oficiando misas en algunas parroquias del estado de Morelos”. De ser así, el obispo Castro y Castro, lo estaría protegiendo, igual que al parecer lo han hecho el cardenal Rivera y los obispo de Culiacán y Colima, respectivamente, Jonás Guerrero y Marcelino Hernández. Entrevistado por el periodista Rodrigo Vera, de “Proceso”, la acusación es gravísima, fundamentada en la evidencia contundente de fotografías en las que López aparece abusando de menores. Del texto de Vera, reproduje estos fragmentos: De los 11 a los 16 años de edad un acólito del sacerdote Carlos López dice haber sido víctima de abuso sexual y de trato pornográfico por parte del religioso. Lo denunció en la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PJDF) así como ante el Tribunal Eclesiástico que lo declaró culpable y El Vaticano lo inhabilitó para seguir oficiando. Jesús Romero le escribió al Papa Francisco y éste pidió al ofendido “perdón en nombre de la Iglesia”, pero el clérigo sigue dando misa y las autoridades capitalinas no libran en su contra orden de aprehensión. El cardenal Norberto Rivera Carrera, arzobispo primado de México, así como Jonás Guerrero y Marcelino Hernández, obispos de Culiacán y Colima, al parecer están protegiendo al pederasta Carlos López, un sacerdote “inhabilitado” que continúa sin pisar la cárcel pese a que la Iglesia ya lo declaró culpable. En 2007, Romero Colín logró que el Tribunal Eclesiástico de la Arquidiócesis de México le abriera un proceso a López  Valdés. Ante lo irrefutable de las pruebas (las fotos en las que aparece abusando de menores), en 2011 el tribunal lo declaró culpable y el Vaticano lo suspendió como sacerdote, aunque –según el joven– en los hechos sigue ejerciendo el ministerio. En el mismo 2007, Romero Colín interpuso una querella contra el pederasta ante la PGJDF, la que hasta ahora, pese al fallo del Tribunal Eclesiástico, no ha procedido en el caso de López Valdés. Ni siquiera le sirvió a la víctima la carta que de puño y letra le escribió el Papa Francisco a mediados de 2013  y la respuesta de éste que dice sentir “dolor” y “vergüenza” por el abuso y le pide “perdón en nombre de la Iglesia, así con sencillez se lo pido. No me sale otra palabra. Rezo por usted y por todos los que pasaron por ese martirio”… Pero de todo esto ninguna opinión se supo del obispo de Cuernavaca... ¿porque este tipo de temas lo incomodan?.. ME LEEN MAÑANA.