Diario de Morelos
Copa Morelos 2016

Atril: El “calambre” de Graco a los corralones

El tema no es menor. Lleva años en Morelos y México entero. Es el negocio de las autopartes robadas que genera utilidades millonarias al crimen organizado. Funciona a ojos vistas, y sólo lo explica la corrupción de autoridades implicadas en esta actividad ilegal, de hecho histórica pues lleva décadas operando. Los corralones de repuestos automotrices tienen éxito por la obviedad de que venden mucho más barato que en las refaccionarias formales. Cincuenta y más por ciento menos, puesto que en estos negocios les compran a los ladrones a precios irrisorios y así pueden vender baratísimo: 20 mil pesos por un juego de rines para automóviles de alta gama contra 60 mil en las agencias y todo lo imaginable para vehículos de marcas populares: portezuelas, asientos, parrillas, espejos, volantes, parabrisas, medallones, carrocerías enteras y hasta motores en “yonquers” usualmente asentados en predios de campo o en tiendas de accesorios usados que se ubican en locales citadinos. Por supuesto hay excepciones, algunos que operen dentro de la normatividad, dados de alta en Hacienda y al corriente de sus impuestos, que comprueben la procedencia lícita de la mercancía con facturas de autos siniestrados. Sin embargo, los precios que ofrece la mayoría dan al menos para la sospecha. Sucede diariamente: el cliente a cuyo coche le robaron llantas y rines pregunta cuánto cuestan, pacta el precio y lo compra, pero si no tienen lo que busca deja un “adelanto” para que se lo consigan. La mayoría vende sin factura, pero si el cliente la pide le cargan el IVA. Las operaciones se manejan en el juego de valores entendidos del tú ahorras, pagas barato aunque estés seguro de que estás comprando un artículo robado, que paguen las empresas de seguros y el deducible la víctima del robo. Después del narcotráfico, es el robo de coches la actividad más rentable del crimen organizado. Combatirlo le cuesta al gobierno de Estados Unidos cientos de millones de dólares al año y sumas fantásticas a las aseguradoras. En México, aun cuando la cantidad de vehículos resulta abismalmente inferior que en EUA, las estadísticas de este ilícito se reflejan en los precios de las pólizas que suben conforme más automotores son hurtados. Mejor organizadas y con tecnología de punta que incluyen computadoras y otras herramientas sofisticadas, las bandas del presente en nada se parecen a las del pasado. Algunas se especializan en marcas y modelos (el Tsuru para taxis, los deportivos o de lujo “por encargo”), mientras otras organizaciones criminales se dedican a la exportación hasta Europa y África o países próximos como Guatemala y El Salvador donde circulan centenares de coches robados en México. Toda una “industria” que no podría ser posible sin la complicidad de policías corruptos en un marco de impunidad público y notorio pero ante el cual los anteriores gobiernos de Morelos cerraron los ojos y es hasta ahora que parece haberle llegado la hora: serán clausurados los corralones y tiendas de refacciones usadas que no estén registrados en la Secretaría de Hacienda. Hecha la advertencia el lunes anterior por el gobernador Graco Ramírez en la clausura de la XXXIII Sesión del Consejo Estatal de Seguridad Pública donde los alcaldes de Jantetelco, Jiutepec, Miacatlán, Totolapan, Xochitepec y Yautepec rindieron protesta como integrantes de este organismo oficial, sentenció: “Vamos a romper con este círculo perverso de que auto que se roba se desmantela y las partes se compran y venden en depósitos que no tienen legalidad”. Comisionado Estatal de Seguridad, Alberto Capella Ibarra informó que con respecto al año 2013, en 2016 el homicidio doloso disminuyó el 17.6 por ciento, el secuestro bajó a 60, la extorsión a 78 y el robo de vehículo sin violencia el 21.3 por ciento. Pero Graco subrayó que, al ser el robo de coches uno de los delitos que requiere mayor atención, se tomó la decisión de cerrar los negocios de venta de autopartes usadas donde se venden refacciones de vehículos robados. Sin embargo, ello no significa que en los operativos de revisión los policías del mando único deban actuar como chivos en cristalería. Esto se deduce del señalamiento del propio Gobernador en el sentido de que solamente los establecimientos que no coticen en Hacienda serán cerrados, y ya que este tipo de negocios dan trabajo a encargados y vendedores, aclaro que no se trata de “desfavorecer empleos”… Ya veremos. Por lo pronto, que pongan en los negocios sospechosos las barbas a remojar… ME LEEN MAÑANA.