Diario de Morelos
Copa Morelos 2016

Atril dominical –Entre “moches” y concesiones…

En materia de privatizaciones a los mexicanos no nos ha ido nada bien. Ejemplo: la histórica privatización de Teléfonos de México. Se dice con acierto que Telmex tuvo ventajas competitivas debido a que disfrutó de un plazo de seis años, hasta 1997, de exclusividad en el mercado de larga distancia, el cual, por cierto, empezó a desaparecer a partir del 1 de enero de este 2015. Pero en aquellos años la empresa conocida popularmente como “Carlos and Charlie”, porque la compró Carlos Slim y su socio fue Carlos Salinas, aprovechó de maravilla ese período de gracia para expandirse y acaparar el servicio. ¿Quién no recuerda las quejas de usuarios por el cobro estratosférico de llamadas de larga distancia no hechas? ¿O la fijación de las tarifas arbitrarias, sin competencia enfrente ni autoridad que pusiera tope al monopolio telefónico? Al momento de su privatización, Teléfonos de México no era una empresa de clase mundial, pues arrastraba 18 años de ineficiencia desde su nacionalización en 1972. Años después, se rompió la supremacía Slim; hoy debe competir en servicios de telecomunicaciones pero aun así las tarifas de celulares en México son de las más altas del mundo y no las mejores por cuanto a la calidad del servicio.
El comentario viene a cuento por las intentonas de gobiernos estatales y municipales, de entregar en concesión servicios públicos como el suministro de agua potable, alumbrado público y la recolección de basura. De este último Cuernavaca ya tuvo una amarga probadita en el trienio 2006-2009, un capítulo que todavía no concluye, como veremos más adelante.  
Algunos ejemplos de otras ciudades del país ilustran lo que muy probablemente sucederá en Morelos, presente las dudas y suspicacias respecto a la forma y el fondo de las concesiones y quienes están detrás de ellas.
 
PUEBLA
En la vecina entidad, está caliente la polémica porque el Congreso local autorizó deudas a pagar a 10 años por la renovación del alumbrado público en 17 localidades mediante un trabajo entregado a una empresa de dudosa concesión. Tal decisión es calificada de “irresponsable”  por la Agrupación de Constructoras y Empresarios Puebla Siglo XXI. Señala que ciertamente las necesidades de obra pública deben contar con un estudio previo, pero asimismo con el análisis de las mejores alternativas “para no hipotecar el futuro de los poblanos”.

LA PAZ
También en esta ciudad del noroeste están en pugna por quedarse con la operación del alumbrado público, jaloneadas cinco empresas en busca de la concesión. Como parte de las etapas contempladas en la convocatoria reza un documento del caso: “Será una Comisión Técnica Especializada la que estudiará, analizará y revisará las cinco solicitudes recibidas, a efecto de rendir un dictamen técnico, financiero, legal y administrativo que permita al Cabildo de La Paz decidir sobre la viabilidad de cada una de ellas y, en caso afirmativo, enviarse al Congreso del Estado para su aprobación final”.
De lograrse la concesión propuesta, la empresa ganadora deberá atender el servicio que se presta en la vía pública mediante 15 mil 614 luminarias, cuyas actuales instalaciones deberán sustituirse completamente por tecnología LED, en principio, mismo procedimiento y tecnología que se busca para Cuernavaca.

CIUDAD DEL CARMEN
Al igual que en  Cuernavaca, la empresa PASA, encargada de la recolección de basura en esta localidad del estado de Campeche  ha sido un dolor de cabeza para las administraciones que siguieron al finalizar el trienio (2002-2006) de Jorge Rosiñol “El Rojo”). Una vez firmado el contrato y luego de recibir las mieles millonarias (“moche”) de su apertura,  empezó el largo camino de 15 años forzosos de la concesión con la empresa que acumula quejas de la población por fallas y abusos en el servicio.
Con el paso del tiempo PASA ha aprendido mañas y saca las uñas cuando quiere “presionar” para el pago de su estimación al Ayuntamiento de Ciudad del Carmen, amenazando con dejar de laborar y que los carmelitas se la arreglen como puedan.
En ciudades de los estados de Guerrero, Sinaloa y Tabasco les fueron rescindidos los contratos a los ejecutivos de PASA por tratar de “pasarse de lanzas”. Igualito sucedió aquí. Si bien la dicha compañía jamás ha brindado un servicio de alta calidad como lo describía el contrato que firmó en la administración panista tripulada por “El Rojo”, sí cobra exorbitantes sumas de dinero que hacen parecer su trabajo como de “alta calidad”. Dicen los lugareños: el gobierno carmelita debe tomar una decisión que corte de tajo el mal desempeño de esta empresa, como lo hicieron los estados de Tabasco, Guerrero, Sinaloa y en su momento Cuernavaca, para extirpar  el contrato con el gobernador panista 1997-2003 de Nuevo León y secretario de Economía de Fox, Fernando Canales Clariond. Curiosamente, todas las administraciones municipales que contrataron o cedieron a PASA la recolección y el confinamiento de la basura fueron de extracción panista, cuando los azules llegaron para hacer negocios.
 
CUERNAVACA
Aquí se ventila la razón social “NL Technologies” como una empresa regiomontana fundada en agosto del 2010 dedicada a la investigación y desarrollo de tecnología de vanguardia para México, “siempre comprometidos con el medio ambiente y la ecología”, según su blog. El grupo de ingeniería cuenta “con amplia experiencia en el desarrollo de dispositivos electrónicos y tecnología de punta para iluminación y ahorro de energía”. Pero los diputados tendrían que hacer valer el interés público y no de potenciales buscadores del típico “moche”, conseguido al calor del “sospechosismo” y al vapor de la Legislatura gris que está por concluir.

PASA EN CUERNA
Un juzgado de lo civil condenó al Ayuntamiento de Cuernavaca a pagar 16 millones de pesos a la empresa Promotora Ambiental S.A. (PASA) por dos meses de adeudo por el servicio de recolección de la basura correspondientes al segundo semestre de 2010.
Sin embargo, el fallo fue considerado por las autoridades municipales como un triunfo porque, según el secretario del Ayuntamiento, Enrique Paredes Sotelo, la empresa regiomontana exigía el pago de 16 millones de pesos y otros 300 millones de pesos por daños y perjuicios originados desde la administración anterior en el año 2010.
El litigio entre el Ayuntamiento y PASA data de agosto de 2010 cuando el entonces edil, Manuel Martínez Garrigós ordenó suspender el servicio de recolección de basura a la empresa cuyos representantes ganaron la licitación en la administración panista 2006-2009 de Jesús Giles Sánchez. Años más tarde el fallo absolvió a la Comuna de pagar los “daños” por suspender el servicio a PASA durante cuatro años.
En su momento, Guillermo Pasquel Hernández, abogado de PASA, explicó que el falló allanó el camino para alcanzar una negociación con las autoridades municipales, mientras el edil Jorge Morales Barud declaró con alteración que si el fallo judicial era en favor de PASA reactivarían el servicio de recolección de desechos sólidos con esa empresa.
En este contexto el gobierno de la ciudad explicó que “a través de la Secretaría de Asuntos Jurídicos el Ayuntamiento de Cuernavaca contestó la demanda y las defensas correspondientes, y según el juez dictó una sentencia que condena al municipio de Cuernavaca a pagar únicamente la cantidad de 16 millones de pesos por concepto de los dos meses que se dejaron de pagar en la administración 2010”.
Sin embargo, la versión atribuida al secretario Paredes tampoco aludió la cancelación  de la concesión a PASA. Dijo que en acuerdo  con los directivos de ésta acordaron “no lastimar al municipio pero que tendrían que pedir a las autoridades abrir una investigación para fincar responsabilidades contra aquellos que ordenaron suspender el servicio de recolección de basura a la empresa”. Afirmó: “vamos a restituir el servicio de la forma más económica para el municipio de Cuernavaca”, cosa que finalmente no sucedió, y la canonjía de 20 años cedida por los panistas con la ayudadita de los regidores priistas de entonces se cayó con el regreso del PRI al Ayuntamiento capitalino. Así, el negociazo de la basura capitalina quedó en otras manos.
El asunto PASA-Cuernavaca sirve de advertencia, para que no le vaya a pasar lo mismo a los ayuntamientos con la cooperativa Cruz Azul. Porque en materia de concesiones está visto que no existen buenas ni males voluntades, simple y llanamente los negocios son negocios y no hay partido político ni interés público que valga.

LOS PAGANOS
Privatización de ningún modo ha sido en México sinónimo de eficiencia, tarifas justas ni buena atención al usuario. Todo lo contrario lo hemos visto en las concesiones de carreteras y el espectro electromagnético así como en las concesiones de minas de oro y plata. Las empresas locales y extranjeras no son “hermanas de la caridad”, vienen para invertir, recuperar la inversión y llevarse pingües ganancias. Eso está más que probado, así es que en materia de extracción, distribución de agua potable, alumbrado público y destino final de la basura y el reciclaje lo mejor es andarse con mucho cuidado; exigir que las concesionarias cumplan con la letra grande y letras chiquitas de los contratos de cesión.
Hoy los diputados locales están en pleno estira y afloja para materializar la concesión del alumbrado público de Cuernavaca y municipios del interior, mientras la administración estatal pretende que el Congreso le autorice conceder la explotación de la basura a una filial de cementos Cruz Azul.
Sendos asuntos no son cualquier cosa. Están en juego cientos de millones de pesos, intereses de grupos, empresas y sectores difícil de conciliarse, persistente el riesgo de que una vez más los perdedores  y paganos sean los usuarios, como ya ha ocurrido en el pasado remoto y reciente. Todo ello con las fundadas sospechas de los “moches” de por medio… ME LEEN MAÑANA.