Terminó el año 2012. Cada persona, en lo individual, sabe si actuó bien o mal, si administró bien o no el dinero que logró ganar o recibir mediante su esfuerzo y trabajo (independientemente de su cuantía), y si fue aprovechado o administrado de la mejor manera.
Ante los retos que cada persona tiene que enfrentar para este inicio de año, es conveniente cuestionarnos aspectos como: ¿Hacemos uso del producto financiero adecuado o usamos el que “me dijeron”? Este aspecto es preocupante a partir de que, según un estudio realizado en México, sólo 29% de los participantes dijo
