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Vivencias ciudadanas: Las verdades del PRI

La situación del Partido Revolucionario Institucional en el estado está empezando a aclararse; primero, la verdad es que, aparte de la reposición del procedimiento para que MMG presente sus pruebas, al parecer las cosas se están encarrilando bien.
Por lo pronto, están a punto de lanzar la convocatoria para la elección de los Consejos Políticos Municipales, que son la base de la organización en el estado, de acuerdo con el Estatuto General priista en sus artículos primero y segundo.
La renovación de estos consejos marca el inicio de la reestructuración del tricolor en el estado; por primera vez en muchos años el CEN ha estado pendiente, y después de escuchar las voces de los morelenses ha indicado que se inicie esta renovación por encargo directo del presidente César Camacho, quien ha dado instrucciones para que se organicen dichos consejos, de acuerdo con los estatutos, con la inclusión de todos los grupos.
La labor del CEN ha sido dura, ya que hay muestras claras de que los grupos hegemónicos internos del partido han comprendido y aceptado que todos los grupos -por muy pequeños o grandes que sean- participen; y no sólo de los que ya se habían alineado, sino de todos los demás, incluyendo hasta aquellos de los que se han sentido lastimados, a los que ha invitado a formar parte de los consejos, dando un ejemplo de lo que debe ser un verdadero consejo político con todos los grupos y todas las voces.
La importancia de esta señalización que el CEN ha logrado significa el paso más importante para la verdadera reestructuración de su partido, y de esta manera todos ganarán si el cien por ciento participa y se abre a la sociedad civil y a la comunidad cada vez más responsable: la universitaria, que ha asumido un liderazgo ante los graves problemas que vive la entidad y la tendrán hecha.
Así, un PRI unido, organizado y asociado con la sociedad civil, será un factor que abra la puerta al regreso al poder del propio partido.
El abandono que el priismo sufrió por años, después de haber perdido el poder, y las traiciones que de una y otra manera se fueron dando las ofensas y las intrigas entre sus miembros; eso fue lo que acabó desde luego con el partido hegemónico hasta antes de 1997, ya que su primer descalabro se dio en esa elección ante el PRD en la mayoría de los municipios, y con el PAN en Cuernavaca, elección que inauguró la participación y conducción de las elecciones por los ciudadanos.
El 2000 lo acabó de desbancar al perder la gubernatura ante Acción Nacional, que refrendó su triunfo en el 2006, a pesar de que tres años después ganó el Congreso, y el partido se desdibujó de manera clara a los ojos de la ciudadanía.
No es hasta ahora que con una dirigencia provisional llega un hombre del CEN con experiencia política, quien trae instrucciones claras y con trabajo y capacidad ha venido demostrando que las cosas pueden hacerse a pesar de que muchos de los mismos militantes aseguraban que no sería posible; al parecer están a punto de salir las convocatorias para iniciar el proceso de renovación de los Consejos Municipales, que darán por su importancia legalidad y camino al Consejo Político Estatal con la participación de todos.
Ojalá que estos pasos sanos que se empiezan a dar se concreten en Consejos Municipales incluyentes y plurales, para que de manera ordenada en ellos se gestionen las renovaciones pendientes de los comités directivos municipales y, finalmente, la dirigencia estatal.
Lo importante que los priistas deben de entender es que en estos momentos van todos juntos y luchan hombro con hombro, dejando a un lado las rencillas y los agravios, o no alcanzarán la meta.
Sólo la unión de todos podrá hacer que el Revolucionario Institucional pueda de manera clara poder luchar al tú por tú con el partido en el gobierno, que de una manera obvia está usando todos los recursos: publicidad, programas sociales y dinero para conservar el poder, acusando a los que no siente suyos de lo que él hace.
La situación es muy clara, los partidos que antes llamaban pequeños ahora tienen una mayor influencia en la población; el PAN, a pesar de no estar en su mejor momento, tiene a Marco Adame en la dirigencia nacional como uno de los cercanos al dirigente nacional.
La alianza de las izquierdas está medio rota y los próximos candidatos ciudadanos podrán ser un dolor de cabeza para los partidos, a pesar de la gran cantidad de requisitos para que no existan en lugares y condiciones específicas.
El tricolor, si quiere salir adelante, necesita que todos sus miembros participen, que de manera conjunta sus militantes vayan a la próxima campaña; si no es así, la historia se repetirá.
Tiene que cambiar el rostro, no pueden ser los mismos de siempre; necesita ciudadanos confiables y con prestigio para dirigir el partido, si no se busca a quien no tenga compromiso, se volverá a repetir la historia.
La dirigencia es importante, y si el CEN está dando señales de que está interesado en que las cosas se hagan adecuadamente, hay que aprovecharlas; las oportunidades se pasan y después se convierten inalcanzables.
Todos juntos y con una dirigencia con el rostro limpio, podrán poner a los priistas otra vez en la verdadera pelea, pues los ciudadanos de Morelos son diferentes a los del resto de la república; la politización de los morelenses es realmente alta.  
Esta es la única manera de alcanzar el poder que se les ha ido de las manos por las separaciones y las intrigas, si esto no cambia, se quedarán como el chinito, nomás milando.
¿No cree usted?