Diario de Morelos
Copa Morelos 2016

Vivencias ciudadanas - La productividad del Congreso

La productividad en el Congreso es, desde luego, importante para el desarrollo del estado, ya que son los legisladores quienes tienen la responsabilidad de adecuar las leyes y legislar sobre los nuevos temas que el desarrollo acelerado del mundo en que vivimos nos obliga a abordar.
Pero, como podemos ver en las estadísticas, la diferencia entre los diputados son inmensas; con sólo ver los números nos damos cuenta de que es Rosalina Mazari (PRI) la que un mayor número de iniciativas ha presentado: 359 en los dos años de ejercicio constitucional, seguida de Javier Bolaños Aguilar (PAN) con 294 y, desde luego, los que menos han trabajado en las tareas fundamentales de su cargo, que es legislar, son Humberto Segura Guerrero (PRI), con sólo 2 iniciativas; Juan Carlos Rivera Hernández (PRI), con 6, empatado en flojera con Gilberto Villegas Villalobos (PVEM), con 6 también.
Pero lo más impresionante es que, haciendo una simple investigación sobre el desempeño, veríamos que la fracción priista tendría en promedio un 76.85 de efectividad, la del PRD de 43.88 de efectividad y la del PAN de 88.25; el PVEM de 8 y el PT de 18; los demás lo hacen de forma individual.
Pero, si aplicamos una regla de tres, de acuerdo con el número de diputados que tienen, queda como sigue: PRI 76%, PRD 40%, PAN 88%, PVEM 8%, y PT18%. Lo que nos da una idea de por quién votamos en la elección pasada y su efectividad; la verdad es que para dos años, de los diputados sólo se salvan como los que verdaderamente realizaron un trabajo adecuado: Rosalina Mazari (PRI), Javier Bolaños (PAN), Joaquín Carpintero Salazar (PRD) y Manuel Agüero (PRI), que tienen más de cien iniciativas.
Los más flojos son del PRI, Humberto Segura Guerrero y Juan Carlos Rivera Hernández, con 8 en total; del PRD Lucía Meza y Carlos de la Rosa con 17; del PAN Mario Arizmendi con 20; del PVEM Gilberto Villegas y Ángel García con 13; y del PT Alfonso Miranda y David Rosas Hernández con 19 en total.
Esto es lo que a iniciativas se refiere en las participaciones en tribuna. El que menos participó fue Ángel García Yáñez, únicamente con 6 intervenciones en dos años, seguido por  Humberto Segura con 8 y Mario Arizmendi con 12; y los que más participaron en tribuna son Javier Bolaños, con 233 intervenciones; Manuel Agüero, con 159, y Rosalina Mazari, con 140.
Estos números son importantes y nos señalan quiénes tienen capacidad de legisladores y quiénes son por los que nunca deberíamos de haber votado, porque todo hacen, menos legislar, que es su primordial función, así como participar en tribuna, que es el fundamento de todo parlamento; pero además cometieron errores inmensos como el autorizar un préstamo de 2,800 millones de pesos que nadie sabe dónde quedaron, porque a la fecha no tenemos conocimiento de dónde está el dinero y, al parecer, en el gobierno ya no hay, pues ya empezaron los recortes a los medios de comunicación, lo que si bien nos ayudará a los ciudadanos a conocer más la verdad, al régimen le traerá más dolores de cabeza.
La verdad es que la legislatura no se ha caracterizado por nada, ha sido una legislatura mediocre, que ni picha ni cacha ni deja batear, ya que se ajusta a todo lo que le señala el Ejecutivo; la oposición no existe y, con las excepciones que todos conocemos, hay legisladores que no piensan, sino que sólo hacen lo que les ordenan desde la Secretaría de Gobierno.
El equilibrio de poderes que debería existir, ya que el Congreso es la institución gubernamental donde la pluralidad se da en forma natural, no existe, ya que ven más por sus intereses personales que por los intereses de los ciudadanos.
El problema es que los congresos, por la inmensa partidización del mismo, no permite que los representantes ciudadanos (que es lo que son los diputados) se dediquen a ejercer esa función como representantes de los ciudadanos y se han convertido en representantes de partido; y muchas veces de su individualidad únicamente, porque su actuación con sus institutos políticos ha dejado mucho qué desear.
La verdad es que están más dedicados a quedar bien y a sacar provecho del cargo, que a defender los problemas ciudadanos; lo vemos todos los días claramente, no hay quien exija cuentas a nadie y la seguridad sigue exactamente igual que hace dos años, y no han sido capaces de exigir al Poder Ejecutivo que cumpla con su función primigenia, que es dar seguridad al pueblo, como lo establece la Constitución.
Pero no hay quien levante la voz y se enfrente, es mucho más cómodo seguir con la política del avestruz de esconder la cabeza en la tierra cuando se necesita que la saquen; la verdad, la situación es incómoda para los que de una u otra manera quieren paz; el Congreso, que debería de ser el sitio donde las denuncias ciudadanas tomaran forma, es exclusivamente un apéndice del Ejecutivo, que todo le aprueba, y si no lo veremos con la Ley del Transporte, que uno de estos primeros días mandarán y que, a pesar de que nadie está de acuerdo, la aprobarán porque quieren acabar con el tránsito, que de por sí está imposible, para hacer un nuevo negocio. Muchas declaraciones y muchos discursos, pero en efectividad, cero. ¿No cree usted?
Y UNA MÁS de los diputados: ayer inicio el tercer año de ejercicio constitucional de los diputados en el Congreso del estado, por lo pronto al Gobernador le valió y no asistió, pero lo inician muy mal con un congreso rodeado de guaruras con vallas; en fin, lo más alejados de pueblo posible, ¿no que era la casa del pueblo? pues al parecer eso es lo que no quieren que sea. ¿No cree usted?